Los álbumes

142 álbumes ordenados por Fecha: de más reciente a menos reciente
10,49 €
7,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 26 de octubre de 2018 | [PIAS] Le Label

Hi-Res Premios Qobuzissime
Un dandi británico de voz indolente, un pionero de la escena French Touch y una chica airada. Es la colaboración sorpresa de este otoño, y ellos son Baxter Dury, Étienne de Crécy y Delilah Holliday. La historia comienza a finales de 2017 con el SMS de un Baxter Dury ocioso en París, que le pregunta a la mitad del dúo Motorbass si no tiene algunos instrumentos para enredar un rato. A eso le siguió un baile de idas y venidas entre la Gare du Nord y Saint-Pancras, al que se sumó la vocalista del combo punk londinense Skinny Girl Diet, que demostraba sus aptitudes para el soul/R&B la pasada primavera en su primer mixtape, Lady Luck Vol.1. Y en cuanto tienen un momento libre, el trío se escapa y encierra en el estudio de De Crécy, teniendo en mente como único mantra la simplicidad de bandas como Sleaford Mods. El resultado es «una criatura mutante venida directamente de los 80 que parecería no haberse desarrollado por completo», según palabras de Dury. Etienne de Crécy ha eliminado toda floritura para servir a sus compañeros un sonido tan crudo como una demo, un puñado de producciones synth-pop mayormente reducidas a un bajo peleón, una caja de ritmos que suena por ahí de fondo y un piano destartalado. Y la cosa funciona: el single White Coats prueba que no se necesita gran cosa para hacer una buena canción, siempre y cuando se disponga de buenos cantantes. Porque a lo largo del disco son las voces las que crean ambientes, respondiendo el timbre grave y apático de Baxter Dury a los estribillos soulful de Delilah Holliday, sin la que el disco podría parecernos un tanto monótono. «Etienne ha construido un fondo musical para este relato confesional, y Delilah lo ha convertido en algo más emocional», señala Dury. «Se trata de una mezcla improbable que funciona por su brevedad, simplicidad y honestidad». © Smaël Bouaici/Qobuz
14,99 €
9,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 26 de octubre de 2018 | CRYBABY

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
Francis Mallari, Elliot Berthault, Maxime Gendre, Simon Dubourg, Guillaume Rottier: estos cinco chavalotes nos sorprenden con un post-punk tan hermoso como violento, made in France. Rendez-Vous recurre a la característica gelidez eighties, pero siempre con innegable frescura. Y desde luego, no parece un grupo francés. Desde Fad Gadget a Soft Moon, influencias no le faltan al quinteto, pero sin caer nunca en la simple imitación. Tras dos EP, Rendez-Vous en 2014 y The Distance en 2016, los parisinos han dado con la fórmula de un punk oscuro y frío pero refulgente como el oro, elegante pero raído, en absoluto sucio o caduco. Haciendo honor a su nombre, nos ofrecen un rendez-vous romántico en blanco y negro, una cita con estilo, con clase, con pasión. Todo encaja: la voz ronca y rota de Francis, la guitarra destartalada y unos sintes desvencijados, y sobre todo esas sólidas líneas de bajo (Sentimental Animal, Paralyzed), bien dibujadas y suministradoras de ritmos marciales alejados, con todo, de extremismos. Una columna vertebral poderosa con la que Rendez-Vous se demuestra capaz de alcanzar –adecuado título– un Superior State de rotundas sonoridades. Y eso desde los primeros acordes. Sobre un escenario pueden sonar incendiarios. Excelente álbum. © Charlotte Saintoin/Qobuz
15,49 €
10,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 19 de octubre de 2018 | Communion Group Ltd

Hi-Res Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
Es una pena que se encasille a Tamino-Amir Moharam Fouad en el papel de simple heredero de Jeff Buckley, con elementos de unos primeros Radiohead. Más que nada, porque este songwriter belga de tan solo 21 años nos ofrece bastante más que eso en este su primer álbum, al margen de que el propio Colin Greenwood, bajista del célebre grupo británico, participe en el disco… Tamino, nativo de Amberes fascinado por John Lennon, ha conservado siempre en un rincón de su memoria, bajo su melena de un negro azabache, el amor por sus orígenes egipcios. Y la música árabe que su madre le ponía de pequeño le gustaba sobre todo cuando venía firmada por Muharram Fouad, su abuelo, cantante y actor, estrella del Cairo de los sixties… Ese eclécticismo forma parte del ADN musical de Tamino, deudor tanto del folk de Buckley como del pop de los Beatles, pero también de la melancolía galopante de Leonard Cohen, otro de sus ídolos. Y para fusionar influencias tan dispares el sombrío joven cuenta con una herramienta definitiva: su voz. Un instrumento, por su parte también heteróclito, capaz de instalarse en la lentitud más sosegada como de transformarse en un impresionante falsetto técnicamente impecable del que, sin embargo, no llega nunca a abusar. Una voz que transforma Amir en una larga y emotiva narración, relato de aprendizaje que oscila entre la ensoñación (el folk esencial de Verses) y el lirismo, como en So It Goes, Each Time e Intervals, temas concebidos alrededor de una sección de cuerdas de matices arabizantes. Un disco Qobuzissime que, al hilo de las escuchas, se impone por su original y poderosa poesía. © Marc Zisman/Qobuz
14,99 €
9,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 12 de octubre de 2018 | Kitsune Musique

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
La historia de Parcels es una mezcla de sueño infantil y de bonita experiencia humana. Fundado hace solo cuatro años, "primer grupo de importancia" en el que toca cada uno de sus miembros, este quinteto adicto a la música y actitud de Steely Dan colocaba el cartel de completo ya en sus primeros conciertos en Byron Bay, paraíso surfista al este de Australia. Pero, incluso desde las antípodas, las noches berlinesas ejercen su encanto, así que se sintieron tentados a probar suerte en Europa. Una buena decisión: ese destacado enclave musical que es la capital germana les pone en el punto de mira del sello parisino Kitsuné. Y tras dos maxis donde demostraban su madurez, Thomas Bangalter les felicita y aconseja sobre su futuro al término de un concierto en París, produciendo unos meses más tarde su single Overnight. Adscritos por tanto a la etiqueta “protegidos de Daft Punk”, los australianos presentan un primer álbum con insistencia temática en lo colectivo –como simboliza el título del disco, Parcels–, una oleada pop-funk que parece un álbum de los Beatles con Nile Rodgers a la guitarra. Y cuando uno escucha estos doce cortes (tres de ellos convertidos a estas alturas en machacones singles, Tieduprightnow, Bemyself y Lightenup), se percata de que este grupo es precisamente eso, un grupo, sin fisuras, y de a que estos tipos les gusta mucho tocar juntos. Las letras de Lightenup han sido escritas, cómo no, de modo colectivo, una prueba más de que los Parcels tienen intención de prolongar su aventura en común bastante tiempo (o eso, o su vocalista no se lo tiene demasiado creído). Y mientras mantengan tal actitud no parece que nada pueda apartarles de su feliz trayecto por la autopista del éxito. © Smaël Bouaici/Qobuz
14,49 €
12,49 €

Fragmentos de ópera - Publicado el 5 de octubre de 2018 | Warner Classics

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Qobuzissime
Para su primer álbum de recital con orquesta, la joven soprano franco-danesa Elsa Dreisig imaginó presentar, reflejándose en espejos, cinco parejas de arias con relaciones ambiguas. Se crean así, intencionalmente, formidables contrastes entre estilos musicales y momentos dramáticos, épocas históricas y vocalidades: clasicismo y romanticismo se completan, terror y deleite se contestan, surgiendo de esta manera todas las facetas del alma femenina. La primera «pareja» utiliza espejos reales, en los que se admiran Margarita del Fausto de Gounod y Thaïs en la ópera epónima de Massenet. Aparecen luego Manon Lescaut retratada por Puccini, y Manon (sin Lescaut) imaginada por Massenet. La siguiente pareja está formada, en un paralelismo algo atrevido, por la Julieta de Daniel Steibelt, compositor alemán de la primer época romántica, un poco olvidado hoy, y la Julieta de Gounod. Elsa Dreisig prosigue con dos célebres personajes femeninos que acompañan a Fígaro: la deliciosa Rosina del Barbero de Rossini que se convierte en la desamparada Condesa de las Bodas de Mozart. Finalmente, y de manera todavía más atrevida, la soprano acaba su recital con la Salomé de Herodías de Massenet, tierna muchacha que no pide en absoluto recibir en bandeja ninguna cabeza –y mucho menos la de Juan– y la princesita de Strauss con sus delirios sanguinarios. Acaso para evitar toda tentativa de equiparación con otras grabaciones ya existentes, Elsa Dreisig escoge la versión francesa de 1907 – y recordamos que la obra de Oscar Wilde fue concebida originalmente en francés. He aquí uno de los abanicos más extraordinarios que puede uno imaginarse para un primer recital discográfico. Dreisig está acompañada por la Orquesta de Montpellier que dirige Michael Schønwandt. © SM/Qobuz
11,99 €
8,49 €

Electro - Publicado el 5 de octubre de 2018 | [PIAS]

Hi-Res Premios Qobuzissime
Tras un 2017 en blanco, el productor alemán de origen italiano David August ha creado este 2018 su propia discográfica, 99Chants, donde ha editado un álbum de ambient titulado DCXXXIX A.C. y el presente D’Angelo. Inspirado por uno de los grandes del primer barroco, el pintor Caraggio, David August recurre a lo largo de estos seis cortes (+ un interludio) a la técnica del claroscuro, como en los nueve minutos de The Life of Merisi, que comienza como un film de ciencia ficción o como una partida de Wipeout con ese beat techno/trance de los 90, un sintetizador a lo Moroder y una voz cavernosa, para extinguirse y renacer en las límpidas armonías de un piano acústico, su instrumento favorito. La vaporosa balada 33Chants y la pieza que titula el trabajo, D’Angelo, que parece abrir una brecha espacio-temporal comunicante con Riders on the Storm de los Doors, comparten el mismo espíritu electro/acústico. Orientación seguida por David August desde su primer álbum, Times, donde recuperaba el piano tras algunos maxis “funcionales” para Diynamic Music, el sello de Solomun, y consolidada gracias a dos live excepcionales editados por Boiler Room en 2014 y 2016 (en compañía, aquí, de la Orquesta Sinfónica de Berlín) y a este disco que nos sumerge en una burbuja amniótica que cuesta abandonar. Vaya, que a uno no le importaría demasiado quedarse por toda la eternidad. © Smaël Bouaici
14,99 €
9,99 €

Fragmentos de ópera - Publicado el 28 de septiembre de 2018 | Alpha

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Qobuzissime
Primer álbum solista del joven y excelente tenor francés Julien Behr, que hemos podido oír en la Ópera de París, el Teatro de los Campos Elíseos, la Ópera de Burdeos y de Lyon, en Salzburgo, Viena, Londres, Colonia y en tantas otras escenas mundiales; y en el disco, en varias obras líricas, incluyendo El niño y los sortilegios con la Radio de Baviera. Para estos debuts discográficos en recital, tuvo buen olfato al elegir arias de óperas francesas mucho menos conocidas que los sempiternos Don José, Romeo, Fausto y otros grandes héroes, pudiendo así buscar en el repertorio romántico (ampliado hasta la Primera guerra mundial, grosso modo) unas perlas prácticamente desconocidas. De Gounod, escoge Cinq-Mars; de Bizet La Jolie fille de Perth (una de las páginas más exquisita del compositor), de Thomas Mignon; y en la parte más conocida, ma non tanto, del álbum, rebusca unas arias en La viuda alegre de Léhar, Jocelyn de Godard, o Lakmé de Delibes. Su dicción absolutamente impecable, su voz transparente y aérea que evocaría a Heddle Nach o Jussi Björling, sirven este repertorio a la perfección. El álbum concluye a unas leguas del repertorio romántico con Vous qui passez sans me voir de Charles Trenet –bueno, el texto lo escribió el Fou chantant [Cantante loco, apodo de C.T.] mientras Johnny Hess y Paul Misraki firmaron la música, y la canción fue inicialmente destinada a Jean Sablon– que refleja el amor de Behr por géneros ciertamente más ligeros, pero en una interpretación elegantísima. © SM/Qobuz
16,49 €
11,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 31 de agosto de 2018 | Jazz Village

Hi-Res Libreto Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
Morir hoy. Es lo que significa en lengua criolla mo jodi. Porque el título del primer disco de Delgres, impecable trío que erróneamente podría tomarse por unos Black Keys de las Antillas, resulta no poco indicativo…Su nombre, Delgres, es un homenaje a Louis Delgrès, coronel de infanteria abolicionista nacido en Saint-Pierre, célebre por sus proclamas en contra de la esclavitud y por su papel en la defensa de Guadelupe frente a las tropas napoleónicas, que querían restablecer la trata. Este Delgrès y sus 300 hombres, al verse superados por las tropas de Bonaparte, prefirieron saltar por los aires para mantenerse fieles a la divisa revolucionaria vivir libre o perecer… Pero este nombre cargado de historia no hace de la banda de Pascal Danaë, Baptiste Brondy y Rafgee uno de esos grupos «con exceso de mensaje». Delgres enarbola con orgullo, sí, su estandarte igualitario y los ideales asociados pero sin perder de vista que su misión es, antes que nada, confeccionar un rock garage sin concesiones que bebe en el blues primitivo, el soul más crudo y las sonoridades características de Nueva Orleans. Recurriendo al dobro, la batería y, sobre todo, al sousáfono, esa atípica tuba empleada precísamente por las bandas de metales carnavaleras en las Antillas y Nueva Orleans, el trío demuestra su originalidad. Las letras de Danaë, por otro lado, alternan con naturalidad el criollo y el inglés, algo normal teniendo en cuemta las influencias que, con gusto y sensibilidad, ha manejado a lo largo de una vida dedicada a la música (Rivière Noire, que en los Victoires de la Musique 2015 recibió el premio al mejor álbum de World Music, era un proyecto mayormente personal). El conjunto es todo un caleidoscopio estilístico, a imagen de la balada Séré mwen pli fo, cantada en dúo con Skye Edwards, de Morcheeba. Tanto en esos pasajes más movidos como en las secuencias nostálgicas y hechizantes, Mo Jodi nos habla de historia pero también de esperanza, tiende puentes entre continentes y siglos y se revela como el más gozoso periplo de rock’n’blues’n’soul que quepa imaginar. © Marc Zisman/Qobuz
14,99 €
9,99 €

House - Publicado el 31 de agosto de 2018 | Neverbeener Records - Grand Musique Management

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
Kiddy Smile se ha propuesto popularizar de nuevo el house. Pese a que el house vintage haya vuelto con fuerza de unos años a esta parte y haber pasado veinte años desde que el French Touch conquistara los charts internacionales, este emblema de la escena del ballroom y el voguing parisino deja claras sus intenciones con este primer álbum. Tras darse a conocer en 2016 con el tema Let A B!tch Know, Kiddy Smile, fichada por el mediático sello Defected, apunta ahora lo más alto posible y convoca los espíritus de Robin S, Armand Van Helden y Mojo, sus principales referencias nusicales, sin dejar de mirar al mismo tiempo a Sylvester, icono gay norteamericano y autor en 1978 del hit planetario You Make Me Feel (Mighty Real). Lo cual no significa por supuesto que reniegue en modo alguno del house, que constituye el fundamento de prácticamente todas las canciones del disco, y más en concreto de ese vocal house que antaño cultivaran Ron Trent y, en especial, Frankie Knuckles, quienes convirtieron el género en mainstream USA durante los 90 con sus remixes de hits soul/pop. ¿Funcionará el mismo modelo en Francia? Veremos. Pero lo cierto es que Kiddy Smile, asistida por Julien Galner (de Château Marmont) en tareas de producción, juega con cartas ganadoras, como en Be Honest featuring Rouge Mary, soberbio temazo soulful de ritmo contagioso, o en One Trick Pony, producido por Boston Bun (Ed Banger), donde conquetea sin complejos con el crossover pop/R&B. Dos cortes de enorme potencial, acompañados por una constelación de hits bailables que pondrán patas arriba los clubs de medio mundo (House of God, Burn the House Down) y por el single Dickmatized, que nos recuerda la eficacia del dúo italiano de fidget house Crookers. Esto es lo que se dice trabajar con los mejores mimbres. A esto se le llama reunir todos los elementos para un merecido éxito, y es por lo que le hemos otorgado nuestro Qobuzissime. © Smaël Bouaici/Qobuz
14,99 €
9,99 €

Electro - Publicado el 27 de julio de 2018 | Brainfeeder

Hi-Res Premios Qobuzissime
Lo vimos con You'll Understand, su segundo maxi editado en 2016 por Distant Hawaii, subdivisión del sello londinense Lobster Theremin (mascarón de proa del house lo-fi), y con ese tema melancólico y vehemente que era Talk To Me You'll Understand: Ross From Friends vale un potosí, apreciación no desmentida, sino todo lo contrario, por la escucha de este primer álbum minuciosamente concebido a lo largo de dos años. Cincuenta minutos que entusiasmarán a quienes sucumbieron al hechizo de su suntuoso house y que, sin duda, ampliarán exponencialmente su base de fans. Y es que la música de Ross From Friends tiene un poder adictivo, como atestigua por ejemplo Thank God I’m a Lizzard, tema de house ritualmente chamánico con guitarras ralentizadas a lo Pink Floyd, mientras Wear Me Down desvela un aspecto más orgánico, más acuático, evocando las producciones del argentino Ernesto Ferreyra y el gota a gota tímbrico de Cadenza, el sello de Luciano. Pero al aspecto hipnótico de esas referencias dentro del minimal techno Ross From Friends añade un suplemento personal, extraído de su historia familiar. Sus padres eran de aquellos trotamundos ingleses que en los 80 recorrían Europa con su soundsystem para dar a conocer la buena nueva electrónica (hi-NRG, italo-disco…). The Knife, una especie de synth-pop soul, nos sumerge por lo demás en esos ambientes ochenteros, aumentando a continuación los BPM con el techno de Project Cybersyn. “Cada vez que me ponía a trabajar en un corte sentía cómo me afectaba el aspecto emocional”, según explica. “Esa ha sido desde luego una de las dimensiones más interesantes del álbum, y he intentado profundizar en esas emociones, en esa inestabilidad emocional.” Una dimensión también presente en la obra de otro productor británico de la misma generación, Leon Vynehall, que ha elaborado su último disco, Nothing Is Still, a partir de los recuerdos de sus abuelos, con resultados igualmente formidables. Por su parte el tema Parallel Sequence, con sus estupendos ritmos rotos, demuestra que el artista no gusta de usar machacones bombos ni, a diferencia de otros, esas a veces omnipresentes cajas de ritmos. En cualquier caso, no cuesta demasiado encontrar los ejes temáticos de estas canciones (el término se revela aquí no poco adecuado) que parecen construirse a partir una idea, de un concepto. Un disco verdaderamente cautivador, cuyas doce pistas nos conducen a través de atmósferas y situaciones entre sonidos amortiguados, cuidadosamente confeccionados por Ross From Friends. Estamos aún en verano, pero sin duda se trata de uno de los álbumes del año y, por supuesto, de un perfecto ejemplo de disco Qobuzissime. © Smaël Bouaici/Qobuz
36,99 €
26,49 €

Integrales de ópera - Publicado el 22 de junio de 2018 | Decca Music Group Ltd.

Hi-Res Libreto Premios 5 de Diapason - Choc de Classica - Qobuzissime
Sí, aún es posible descubrir una partitura de Bernstein, o más bien la versión de cámara de A Quiet Place, adaptada por Garth Edwin Sunderland y dirigida y grabada por primera vez por el director de Orquesta de Kent Nagano, en la Maison Symphonique de Montréal. La última partitura escénica del compositor estadounidense estrenada en la Houston Grand Opera en 1983, fue revisada por el libretista Stephen Wadsworth y el compositor agregó varios fragmentos de la obra en un acto Trouble in Tahiti, 1951, dando lugar a dos nuevas creaciones (Scala de Milán y Washington). La nueva versión, definitiva, fue estrenada en la Ópera de Viena, bajo la dirección del compositor en 1986. Fascinante en más de un sentido, una especie de Intermezzo de un Strauss contemporáneo, la obra representa la sociedad estadounidense a través de la soledad y la crisis existencial de una pareja (Trouble in Tahiti) y luego una familia. Bernstein recurrió a Mahler para la estructura, con un movimiento final de «noblesse grave» que recuerda a la Tercera y la Novena Sinfonía de su venerado maestro. Como marca de la casa, la mezcla de estilos (jazz, coro antiguo, Broadway, Mahler, Berg, Britten, Copland...) provoca un cóctel detonante, que la hace parecer más una conversación musical que una gran ópera, lo que paradójicamente hace que esta obra sea tan especial... y entrañable. Para redescubrir, bajo la batuta del ex alumno y fiel Kent Nagano a la cabeza de unos cantantes solistas de alto vuelo, y entender cuál es este «lugar tranquilo» donde «el amor nos mostrará la armonía y la gracia». © Franck Mallet/Qobuz
11,99 €
7,99 €

Magreb - Publicado el 15 de junio de 2018 | Glitterbeat Records

Hi-Res Libreto Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
Exmiembro del colectivo tunecino Bargou 08, el músico electrónico Sofyann Ben Youssef se ha puesto el alias de Ammar 808 y ha sacado un primer álbum de esos para quitarse el sombrero. Al igual que los viejos 808 State, pioneros de la movida acid de Manchester, con ese nombre ha querido homenajear la legendaria caja de ritmos TR 808, indispensable en el arsenal de cualquier productor electrónico o de hip hop que se preciara a finales de los 80 y comienzos de los 90. Y que aquí se asocia al hermoso instrumentario tradicional magrebí (laúd guembri, flauta gasba o gaita zukra) para aportar sus nostálgicas sonoridades al disco. Y el hábil productor ha invitado además a algunas de las más destacadas voces de la joven escena del Magreb, como su compatriota Cheb Hassen Tej (Ichki lel Bey, El Bidha Wessamra), el marroquí Mehdi Nassouli (Boganga & Sandia, Layli), a dúo aquí con Titi Robin, o el argelino Sofiane Saïdi (Zine Ezzine), con quien Ammar 808 prosigue el fértil diálogo entablado junto a Mazalda en el muy convincente álbum El Ndjoum. Ammar 808 incluye también versiones de piezas tradicionales, pero las rodea de las texturas más futuristas. Los clubbers post primavera árabe, entusiasmados desde hace tiempo por las estupendas sorpresas que está deparando el movimiento eletrónico chaabi y el colectivo Acid Arab (con ese estupendo Maghreb United a la cabeza), se precipitarán una vez más a las pistas de baile. © Benjamin MiNiMuM/Qobuz
15,99 €
13,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 8 de junio de 2018 | Easy Eye Sound

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
Después de recorrer la Costa Oeste con sus Clams, Shannon Shaw se fue a Nashville, como Dusty Springfield, en 1968. Como un guiño seguro a Dusty in Memphis, este primer álbum en solitario marca el comienzo de una emancipación. Shannon & The Clams son esta banda de Oakland, California, influenciada tanto por Primus como por Devo, Missing Person o Roy Orbison, que dominan el arte del disfraz, ruedan cortometrajes absurdos, invitan a los periodistas a sus exiguos cuartuchos y graban para Burger Records. Hacen poesía escrita de punk, rockabilly, doo-wop y garage. Aún más punk, más desaliñado: Hunx and His Hunx a los que Shannon se unió a petición de Seth Bogart. Sola, Shannon ofrece otro panorama. Su voz cascada se funde con el soul doo-wop de los grandes girl groups, Ronettes, Shirelles y Shangri-Las, ya en el germen de Onion con los Clams producido por Dan Auerbach. Y si además Shannon toca el bajo, siempre ocupa la plaza central. Fan de los Clamp, el cantante de Black Keys invitó a Shannon con una llamada telefónica a su estudio Easy Eye Sound. La rubia voluptuosa fue volando, con seis temas en el bolsillo, uniéndose a una camarilla de músicos súper cualificados, solo para alcanzar el destino que se le había prometido. Eran músicos de la vieja escuela que habían grabado con Aretha, Elvis o Dusty… suficiente para hacerla sonrojar. Para gritar por sus amores rotos y melancólicos, hace quebrar las costuras de su voz felina a la que tiñe con su carisma de gran cantante. Brillantes melodías de los años sesenta, arreglos cinematográficos con un toque James Bond, Auerbach ha esculpido un álbum a su medida. Clásico y con clase. Con ligeros toques de glockenspiel, vibráfonos y carillones y un dulce olor retro a moho. Dan ha hecho de su Phil Spector, ha aprovechado el genio de Shaw y revela a la diva. © Charlotte Saintoin / Qobuz
14,99 €
9,99 €

Jazz - Publicado el 25 de mayo de 2018 | Edition Records

Hi-Res Premios Qobuzissime
¡Gancho derecho, gancho izquierdo y un uppercut en la mandíbula! El primer álbum de Enemy te conquista de forma radical. Detrás de este nombre se encuentra un joven trío compuesto por el pianista Kit Downes, el bajista Frans Petter Eldh y el baterista James Maddren. Tres jóvenes actores de la escena internacional del jazz que ya han demostrado su valía en solitario o junto a otras estrellas. La unión de su fuerza es sobre todo el deseo de dar rienda suelta a sus impulsos creativos y su ansia de libertad. Producido por el propio Eldh, su álbum, muy físico, es un maremoto de jazz contemporáneo. Una tormenta polirrítmica que hará las delicias de los entusiastas de estos power tríos al estilo The Bad More... Con un sonido que mezcla influencias que van desde Keith Jarrett a Oscar Peterson, Kit Downes dibuja improvisaciones multicolores bastante deslumbrantes. Pero el reto del pianista británico es, obviamente, seguir el ritmo de Eldh y Maddren, que hacen las veces de corazón de esta central nuclear de jazz. Pero Enemy no es exclusivamente sinónimo de potencia y energía. Porque cuando el trío se acerca a las baladas, libera una fuerza narrativa igual de cautivadora. En resumen, un Enemy mucho más amistoso de lo que parece... © Marc Zisman / Qobuz
14,99 €
9,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 18 de mayo de 2018 | Marathon Artists

Hi-Res Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
El segundo álbum en estudio de Courtney Barnett es tan simple como genial. Simplista no, simple. El rock’n’roll dispensado por esta joven australiana resulta de una pureza y transparencia desarmantes. Y por si fuera poco, compone grandes canciones. Sí, sí, canciones, esas «cosas» que hacen que un disco sea bueno, o no… Al igual que en el recopilatorio con sus dos primeros EP (A Sea of Split Peas) o en su primer álbum (Sometimes I Sit And Think, And Sometimes I Just Sit), así como en su disco a dúo con Kurt Vile (Lotta Sea Lice), este Tell Me How You Really Feel contiene diez cortes que conjugan a la perfección humor mordaz e intimismo confesional, mostrando Courtney Barnett un tono mucho más introspectivo. Y como todo le viene rodado, tanto en el ámbito musical (con un impresionante éxito internacional de público y crítica) como en el personal (esa love story que mantiene con su compañera de armas Jen Cloher), se advierte qee la artista se ha tomado todo el tiempo del mundo para pulir estas diez nuevas composiciones. En cuanto a las letras, repasa el repertorio temático más trillado (amores, inquietudes, frustraciones, verdades como puños) sin caer nunca en el tópico, lo que parece particularmente sorprendente. Y como de costumbre, Barnett viste esas letras con un impecable indie rock guitarrero de despojada producción e influenciado por sus habituales fetiches (Lou Reed, Kurt Cobain, Neil Young, Jonathan Richman…), que ayudan a confeccionar, en un par de temas, dos invitadas de postín, las hermanas Kim y Kelley Deal de The Breeders. Como dijera Neil Young en su célebre Hey Hey, My My, Rock’n’roll can never die. © Marc Zisman/Qobuz
19,49 €
13,99 €

Clásica - Publicado el 11 de mayo de 2018 | Arts & Crafts Productions Inc.

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
Canadiense de treinta y un años, Jean-Michel Blais no es ningún desconocido en la escena contemporánea neo-clásica. Tras un primer álbum sobriamente intitulado «II», publicado por Caroline Distribution, nos propone hoy una nueva serie de piezas (en su mayoría distribuidas por separado estas últimas semanas) que poseen un lirismo irresistible. Sobre su piano convertido en caja de músicas, viaja siguiendo el capricho del céfiro, hasta orillas donde lo conduce su insaciable creatividad. En el centro del álbum, Blind, quizá el título más seductor de los cuarenta y cinco minutos (aunque sourdine…), nos sumerge, mezclando los sonidos acústicos con las máquinas, en lo ideal de una música relajante y aterciopelada. Una obra como god(s) nos lleva a otra parte, a la iglesia quizá, pero la presencia de capas sonoras indica que los verdaderos dioses de Jean-Michel Blais no son acaso lo que creíamos. igloo hubiera podido ser un título espacial y totalmente panteísta, pero el «iglú» descrito por Blais −que sabe ser caustico cuando quiere− sugiere ante todo estas ciudades contemporáneas, llenas de «cavernas», donde todo se superpone. El nombre de Blais nos evocará, de ahora en adelante, sabores sonoros singulares. Contiene algo de esta melancolía amarga y sin embargo fraternal, dulce y sensual, que recorre gran parte de la creación musical norteamericana, esta melancolía que impregna tanto los grandes espacios sonoros de Copland (Quiet City) o Bernard Hermann (Las Nieves del Kilimanjaro) como las figuras obstinadas de un Steve Reich (The Four Sections) o las volutas aéreas de uno de los representantes más imaginativos de la escena pop canadiense como Patrick Watson −pensamos en su Lighthouse, en la que encontramos este mismo concepto del instrumento, como desembarazado de sus martillos. Jean-Michel Blais suspende su tiempo con discreción pero con tenacidad, bajo una máscara elegante: sus citas (la cautivadora melodía del movimiento lento del Segundo Concierto de Rajmaninov, por ejemplo en la obra roses) nos permiten percibir apacibles y felices paisajes. Blais nos tiende la mano. La cortesía nos incita a aceptar la invitación. © Pierre-Yves Lascar/Qobuz
16,99 €
14,49 €

Jazz vocal - Publicado el 4 de mayo de 2018 | Silvertone

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
Es fan de Madeleine Peyroux y Melody Gardot, y no lo oculta. Sin embargo, Hailey Tuck posee ya un mundo propio. Un toque personal que hace de esta joven tejana -que ha echado momentáneamente raíces en París- una muy sugestiva vocalista y no una imitadora de segunda fila. Larry Klein, productor de sus dos ídolos femeninos, se ha dignado por lo demás a ocuparse del primer álbum de esta señorita peinada como Louise Brooks y vestida como Joséphine Baker. Klein la envuelve en un tejido sonoro soberbio, en absoluto sobreproducido, puro y depurado, suministrado por un estupendo conjunto de músicos de estudio, entre los que destacan el batería Jay Ballerose (Elton John, Robert Plant) y el guitarrista guitarrista Dean Parks (Joe Cocker, Steely Dan)… En cuanto al repertorio, su eclecticismo y calidad nos informan del exquisito gusto que guía a la artista. Y es que revisita That Don't Make It Junk de Leonard Cohen, Cry To Me, popularizada por Solomon Burke, Cactus Tree de Joni Mitchell, Some Other Time de Leonard Bernstein, Underwear de Pulp, Alcohol de los Kinks, Junk de Paul McCartney, I Don’t Care Much, de la B.S.O. de Cabaret, o la maravillosa Say You Don’t Mind de Colin Blunstone. Hailey Tuck insufla vida, con inteligencia, con su voz juguetona y un punto retro, a cada palabra, a cada frase. Lo único que puede hacer el oyente es dejarse llevar y acunar por este hermoso Qobuzissime que parece situado al margen del tiempo… © Max Dembo/Qobuz
16,99 €
14,49 €

Jazz - Publicado el 6 de abril de 2018 | Okeh

Hi-Res Libreto Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
Este soberbio ovni sonoro no se titula Nordub por casualidad. Nor viene de North, de Norte, representado aquí por Nils Petter Molvaer. En 1997, cuando el sello ECM publicó su sorprendente álbum Khmer, este trompetista noruego conmocionó al planera jazz al integrar la electrónica en su atmósferico universo sonoro. Pero Nor remite igualmente a su compatriota y guitarrista Eivind Aarset, así como al productor y DJ finés Vladislav Delay. En cuanto a las tres letras de Dub, apuntan al dúo más emblemático del género: el batería Sly Dumbar y el bajista Robbie Shakespeare. La asociación, impensablemente atípica, del tándem jamaicano con Nils Petter Molvaer se produjo por vez primera encima de un escenario, en 2016, a manera de calentamiento del actual encuentro en un estudio de grabación de Oslo. Desde siempre, el universo de Molvaer ha demostrado un indudable carácter híbrido, acogiendo todo tipo de texturas no siempre muy cercanas al jazz. De ese modo, gusta de pulsar los más diferentes resortes sonoros manteniendo muy alta la energía creativa tanto de sus improvisaciones como de sus composiciones. Y aquí, el trompetista recurre a las identificables sonoridades de Sly & Robbie con impresionante naturalidad. En ello reside, desde luego, la grandeza de Nordub. La comunicación, basada en la sinceridad y el mutuo respeto, es total entre todos los intérpretes, hasta conseguir una perfecta fusión. Incluso los ya sexagenarios músicos jamaicanos abandonan su zona de confort para participar muy activamente en esta obra que toma vuelo desde los primeros compases. Por lo demás, la labor de Aarset y Delay resulta también fundamental a la hora de valorar el resultado final. Juntos, los cinco exploradores de este territorio inédito nos ofrecen una hermosa y planeadora sinfonía a base de un dub & jazz verdaderamente fastuoso. © Marc Zisman/Qobuz
14,99 €
10,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 6 de abril de 2018 | Transgressive

Hi-Res Premios Qobuzissime
Un viajero. Un narrador. Un mago de la máquinas. Un coleccionista. Y por encima de todo, un autor. ¡Cosmo Sheldrake es todo eso y mucho más! Virtuoso hombre-orquesta, capaz de tocar un indecente número de instrumentos, este joven británico es artífice de las más bellas, cautivadoras y transnacionales sinfonías. Canciones que evocan tanto el espíritu de las fanfarrías beirutíes (que surgen por aquí y por allá) como la música repetitiva y minimalista, la world music, el pop barroco como el que los Kinks de Village Green Preservation Society facturaban a finales de los 60, el universo iconoclasta de Moondog y mil cosas más. Sonidos que Cosmo Sheldrake disfruta recogiendo de un extremo a otro del planeta grabadora portátil en mano. Pero lo mejor de The Much Much How How And I es que no demuestra la menor tentación experimental. Más bien al contrario. Hacer canciones de verdad, con sus comienzos, desarrollos y finales –estribillos y melodías incluidos– sigue siendo su principal objetivo. Y si este álbum resulta tan emocionante y hermoso es porque eso se nota. Con el productor electrónico Matthew Herbert a los controles (otro intrépido fabricante de extravagantes collages), The Much Much How How And I demuestra una imaginación tan desbordante como la de Lewis Carroll o como los colores del arco íris. ¡Qué duda cabe, estamos ante el más Cosmo-polita de los Qobuzissimes! © Marc Zisman/Qobuz
7,49 €10,49 €
4,99 €6,99 €

Electro - Publicado el 9 de marzo de 2018 | Ed Banger Records

Hi-Res Premios Qobuzissime
Trastorno duradero relacionado con la lectura que surge en la infancia y la adolescencia, la dislexia está tipificada como una disfunción propia del aprendizaje. Sin duda 10LEC6 ha aprendido también a hacerlo todo de manera… diferente. Este colectivo afro-post-punk, más que nada, ha digerido un número de influencias verdaderamente formidable. Post punk funky a destajo, tal como se hacía en Nueva York durante los 80, al modo de ESG y Liquid Liquid. Pero también carretadas de disco music, de house, de punk a lo Bad Brains, de afrobeat, del electro más anguloso y de las rítmicas tribales más enérgicas. Desde 2004 esta banda de geometría variable formada alrededor del street-artist Simon y del productor y DJ Jess (del dúo Jess & Crabble) viene haciendo un tipo de fusión con fuerte personalidad. Una fusión aún más vitamínica a partir de 2014 con la entrada de la vocalista Nicole, que canta en dialecto Bulu, lengua bantú hablada principalmente al sur de su Camerún natal. En Bone Bame el ritmo se hace con el control del cuerpo y de la mente. Este tercer állbum publicado por Ed Banger, el sello de Pedro Winter, es por encima de todo una extensa sesión de trance percusivo y electrónico, que los bajos graves y adictivos y el hechizante órgano vocal de Nicole convierten en absolutamente imprescindible. Solo queda entregarse con placer a este singular y cosmopolita dancefloor sin parangón conocido. ¡Un Qobuzissime como la copa de un pino! © Marc Zisman/Qobuz