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Los álbumes

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Opéra - Publicado el 1 de septiembre de 1972 | Deutsche Grammophon (DG)

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He aquí un Barbiere «di qualità, di qualità» e incluso de grandísima calidad que Deutsche Grammophon grabó en el verano de 1971 en Londres, con ocasión de una de las primeras colaboraciones entre Claudio Abbado y la Orquesta Sinfónica de Londres. Fue también el inicio de las ediciones filológicas emprendidas por Alberto Zedda de las obras de Rossini, cuyas partituras estaban corroídas por malas usanzas desde hacía más de un siglo. Zedda suprimió las añadiduras que se convirtieron, equivocadamente, en tradición, restableció algunos recortes, recuperó la fina instrumentación original y, sobre todo, los intérpretes volvieron a cantar sin pomposidad y con un sentido innato del teatro. Quitarle el polvo rejuveneció esta obra maestra compuesta por un genio de veinticuatro años. ¡He aquí un Barbero sencillamente genial! Un elenco de ensueño con cantantes expertos en este repertorio. Cada uno está donde debe estar, desde la Rosina astuta y traviesa de Teresa Berganza, hasta el Fígaro refinado y brioso de Hermann Prey, pasando por el Conde frívolo de Luigi Alva hasta el ridiculísimo Basilio encarnado por el inenarrable Paolo Montarsolo. Nos divertimos con esta fina comedia mientras admiramos una vez más la implacable maquina perfectamente engrasada del teatro rossiniano bajo la batuta siempre inventiva y vibrante de Claudio Abbado. © François Hudry/Qobuz
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Classique - Publicado el 1 de septiembre de 1973 | Deutsche Grammophon (DG)

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Symphonies - Publicado el 1 de enero de 2012 | Deutsche Grammophon (DG)

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Cuesta evitar el exceso de superlativos cuando se trata de evocar el estilo de dirección de Carlos Kleiber. Por una parte, su imagen nos permite penetrar más inmediatamente los secretos de su arte: su gestualidad de una elegancia suprema que parece suscitar la música por su energía, su ductilidad y una sonrisa irradiando la cara de un director poseído –se diría– por la inspiración. Por otra parte, la escucha de este álbum de culto no necesita testimonios visuales.Viviendo como un recluido, anulando tres conciertos de cada cuatro, huyendo de los estudios de grabación, Carlos Kleiber aceptó milagrosamente interpretar estas dos sinfonías para Deutsche Grammophon. En 1975, grabó la Quinta Sinfonía en la generosa acústica del Musikverein de Viena con una Filarmónica que bebía sus palabras, respetando cada una de sus intenciones. Bajo su batuta filosofal, la «Quinta» se convierte en un concentrado de energía, una caja de Pandora explosiva que libera todas las esencias, restituyendo exactamente lo que exige la partitura. Las cuatro fatídicas notas del destino son a la vez base y piedra angular de esta obra faro, magníficamente estructurada por Kleiber.¿Escuchó alguien, alguna vez, una Séptima Sinfonía tan aérea? Pensamos inmediatamente en Nietzsche: «Sólo creería en un Dios que supiera bailar». Grabada el año siguiente en la misma sala, esta Séptima «de las suelas de viento»* [*El hombre de las suelas de viento era el apodo de Rimbaud] gira, revolotea, exulta con una alegría panteísta y salvadora y una ligereza que hace levitar a los músicos. «Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo a mi mismo por debajo de mí, ahora un Dios baila en mí». Así hablaba Zaratustra, así dirigía Carlos Kleiber. © François Hudry/Qobuz
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Classique - Publicado el 1 de enero de 2011 | Deutsche Grammophon (DG)

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Poder cautivarnos con una obra tocada hasta la saciedad es el privilegio de unos poquísimos elegidos. Y es el caso de esta célebre versión de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonín Dvořák que no ha envejecido ni un ápice. Grabada en 1959 en Berlín con un excelente sonido estereofónico, esta interpretación enfebrecida muestra también el milagro que puede crear un director invitado. En pocas sesiones de grabación, Ferenc Fricsay consigue de la Filarmónica de Berlín un sonido en las antípodas del mullido karajanesco. Todo aquí, excepto el Largo irresistiblemente onírico, es cortante como una cuchilla y seco como un latigazo, al estilo de la Filarmónica Checa. Es la magia de una orquesta capaz de adaptarse inmediatamente a la personalidad de un director (¡cuando sabe ser convincente!)