Su carrito está vacío

Categorías :

Los álbumes

A partir de:
HI-RES19,49 €
CD13,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 31 de agosto de 2018 | Aftermath

Hi-Res
Picado vivamente por las críticas al álbum que supuso su regreso, Revival, Eminem vuelve a la palestra con un lanzamiento por sorpresa este mismo año. Kamikaze supone una respuesta mordaz a sus detractores y, sobre todo, a esa nueva generación de raperos denominada “mumble”, que a Eminem no le parece a su altura. Así que, rodeándose de algunos productores actuales como Mike Will Made It, Ronny J o Tay Keith, nuestro Slim Shady encadena temas de muy feliz escritura que funcionan como flechas envenenadas disparadas a sus enemigos: Tyler The Creator, Lil Pump, Charlamagne Tha God, Migos, Drake, Joe Budden… aquí hay para todos, oiga. Recurriendo a las mismas armas que sus contemporáneos, Eminem exhibe su calidad técnica desde la explosiva introducción que supone The Ringer. Y en Not Alike, con Royce da 5’9, se atrinchera en la parodia retomando punto por punto el Look Alike de Blocboy JB y Drake. Por lo demás, y en un intento de recuperación de su brillo de antaño, el rapero de Detroit vuelve a sus costumbres como battle MC, encarnizándose verbal y versátilmente con sus adversarios y multiplicando sus referencias a la actualidad rapera. Sin embargo, se permite un respiro conceptual en el dúo Nice Guy/Good Guy, en compañía de la vocalista Jessie Reyez, para terminar el álbum con el tema de Venom, de la banda sonora del próximo film –de abultado presupuesto, as usual– de la casa Marvel. Kamikaze se compone, pues, de ramalazos violentos sin estribillo, de interludios vitriólicos y de piezas más clásicas del repertorio del artista. Una forma de ajustar cuentas y de modernizarse musicalmente, que sirve también a Eminem para reactivar su energía más incontrolable, que ya creíamos irrecuperable. © Aurélien Chapuis/Qobuz
A partir de:
CD1,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 21 de septiembre de 2018 | Aftermath

A partir de:
CD1,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 19 de septiembre de 2018 | Aftermath

A partir de:
CD13,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 31 de agosto de 2018 | Aftermath

Picado vivamente por las críticas al álbum que supuso su regreso, Revival, Eminem vuelve a la palestra con un lanzamiento por sorpresa este mismo año. Kamikaze supone una respuesta mordaz a sus detractores y, sobre todo, a esa nueva generación de raperos denominada “mumble”, que a Eminem no le parece a su altura. Así que, rodeándose de algunos productores actuales como Mike Will Made It, Ronny J o Tay Keith, nuestro Slim Shady encadena temas de muy feliz escritura que funcionan como flechas envenenadas disparadas a sus enemigos: Tyler The Creator, Lil Pump, Charlamagne Tha God, Migos, Drake, Joe Budden… aquí hay para todos, oiga. Recurriendo a las mismas armas que sus contemporáneos, Eminem exhibe su calidad técnica desde la explosiva introducción que supone The Ringer. Y en Not Alike, con Royce da 5’9, se atrinchera en la parodia retomando punto por punto el Look Alike de Blocboy JB y Drake. Por lo demás, y en un intento de recuperación de su brillo de antaño, el rapero de Detroit vuelve a sus costumbres como battle MC, encarnizándose verbal y versátilmente con sus adversarios y multiplicando sus referencias a la actualidad rapera. Sin embargo, se permite un respiro conceptual en el dúo Nice Guy/Good Guy, en compañía de la vocalista Jessie Reyez, para terminar el álbum con el tema de Venom, de la banda sonora del próximo film –de abultado presupuesto, as usual– de la casa Marvel. Kamikaze se compone, pues, de ramalazos violentos sin estribillo, de interludios vitriólicos y de piezas más clásicas del repertorio del artista. Una forma de ajustar cuentas y de modernizarse musicalmente, que sirve también a Eminem para reactivar su energía más incontrolable, que ya creíamos irrecuperable. © Aurélien Chapuis/Qobuz
A partir de:
CD13,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 31 de agosto de 2018 | Aftermath

Apenas un año después de Revival, Eminem regresa en 2018 con Kamikaze, su décimo álbum de estudio. Desde la obvia referencia a Beastie Boys en el arte de tapa, todo este disco mira más hacia el pasado que el presente. A diferencia de los elementos pop presentes en Revival, Kamikaze pretende representar un regreso al rap claustrofóbico y las rimas vitriólicas de sus comienzos. Más allá de su extraordinaria habilidad para rapear, una vez más en evidencia en Kamikaze, resulta algo decepcionante ver a Eminem volver sobre sus pasos y grabar un disco repleto de insultos y humor juvenil, en lugar de asumir su edad y realizar un trabajo a la altura de su talento. © TiVo
A partir de:
CD1,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 10 de enero de 2018 | Aftermath

A partir de:
CD13,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 8 de diciembre de 2017 | Aftermath

Libreto
A partir de:
CD13,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 8 de diciembre de 2017 | Aftermath

Libreto
A partir de:
CD1,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 29 de septiembre de 2017 | Aftermath

A partir de:
CD10,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 14 de abril de 2017 | Aftermath

Libreto Premios 4F de Télérama - Discoteca Ideal Qobuz - Pitchfork: Best New Music
Comparado con la pluralidad de texturas y líneas narrativas de Good Kid, M.A.A.D. City y To Pimp a Butterfly, este tercer álbum oficial de Kendrick Lamar aparenta ser más simple y conciso, al ostentar un sonido menos original y algo más comercial. Desde otros puntos de vista, DAMN. sin embargo puede resultar tan elaborado y singular como sus antecesores debido a la cantidad y el peso de los conceptos en juego, condensados aquí en un espacio mucho más ajustado. Además de contener algunas de las mejores composiciones e interpretaciones de Lamar como "FEAR.", "DUCKWORTH" o "HUMBLE.", lo que este álbum demuestra a todas luces es la constante evolución de un talento tan sorprendente como versátil. Incluye la participación de Rihanna, U2, Zacari y Mike Will, entre otros. © TiVo
A partir de:
CD13,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 14 de abril de 2017 | Aftermath

Libreto
Comparado con la pluralidad de texturas y líneas narrativas de Good Kid, M.A.A.D. City y To Pimp a Butterfly, este tercer álbum oficial de Kendrick Lamar aparenta ser más simple y conciso, al ostentar un sonido menos original y algo más comercial. Desde otros puntos de vista, DAMN. sin embargo puede resultar tan elaborado y singular como sus antecesores debido a la cantidad y el peso de los conceptos en juego, condensados aquí en un espacio mucho más ajustado. Además de contener algunas de las mejores composiciones e interpretaciones de Lamar como "FEAR.", "DUCKWORTH" o "HUMBLE.", lo que este álbum demuestra a todas luces es la constante evolución de un talento tan sorprendente como versátil. Incluye la participación de Rihanna, U2, Zacari y Mike Will, entre otros. © TiVo
A partir de:
CD1,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 22 de octubre de 2016 | Aftermath

A partir de:
CD1,99 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 23 de marzo de 2016 | Aftermath

A partir de:
CD12,49 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 4 de marzo de 2016 | Aftermath

Premios Pitchfork: Best New Music
A partir de:
CD12,49 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 4 de marzo de 2016 | Aftermath

Hip-Hop/Rap - Publicado el 16 de octubre de 2015 | Aftermath

Descarga no disponible

Hip-Hop/Rap - Publicado el 16 de octubre de 2015 | Aftermath

Descarga no disponible
A partir de:
HI-RES17,49 €
CD12,49 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 23 de marzo de 2015 | Aftermath

Hi-Res Premios 4F de Télérama - Discoteca Ideal Qobuz - Pitchfork: Best New Music - Grammy Awards
Becoming an adult ultimately means accepting one's imperfections, unimportance, and mortality, but that doesn't mean we stop striving for the ideal, a search that's so at the center of our very being that our greatest works of art celebrate it, and often amplify it. Anguish and despair rightfully earn more Grammys, Emmys, Tonys, and Pulitzer Prizes than sweetness and light ever do, but West Coast rapper Kendrick Lamar is already on elevated masterwork number two, so expect his version of the sobering truth to sound like a party at points. He's aware, as Bilal sings here, that "Shit don't change 'til you get up and wash your ass," and don't it feel good? The sentiment is universal, but the viewpoint on his second LP is inner-city and African-American, as radio regulars like the Isley Brothers (sampled to perfection during the key track "I"), George Clinton (who helps make "Wesley's Theory" a cross between "Atomic Dog" and Dante's Inferno), and Dr. Dre (who literally phones his appearance in) put the listener in Lamar's era of Compton, just as well as Lou Reed took us to New York and Brecht took us to Weimar Republic Berlin. These G-funky moments are incredibly seductive, which helps usher the listener through the album's 80-minute runtime, plus its constant mutating (Pharrell productions, spoken word, soul power anthems, and sound collages all fly by, with few tracks ending as they began), much of it influenced, and sometimes assisted by, producer Flying Lotus and his frequent collaborator Thundercat. "u" sounds like an MP3 collection deteriorating, while the broken beat of the brilliant "Momma" will challenge the listener's balance, and yet, Lamar is such a prodigiously talented and seductive artist, his wit, wisdom, and wordplay knock all these stray molecules into place. Survivor's guilt, realizing one's destiny, and a Snoop Dogg performance of Doggystyle caliber are woven among it all; plus, highlights offer that Parliament-Funkadelic-styled subversion, as "The Blacker the Berry" ("The sweeter the juice") offers revolutionary slogans and dips for the hip. Free your mind, and your ass will follow, and at the end of this beautiful black berry, there's a miraculous "talk" between Kendrick and the legendary 2Pac, as the brutalist trailblazer mentors this profound populist. To Pimp a Butterfly is as dark, intense, complicated, and violent as Picasso's Guernica, and should hold the same importance for its genre and the same beauty for its intended audience. © David Jeffries /TiVo
A partir de:
HI-RES17,49 €
CD12,49 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 23 de marzo de 2015 | Aftermath

Hi-Res
Becoming an adult ultimately means accepting one's imperfections, unimportance, and mortality, but that doesn't mean we stop striving for the ideal, a search that's so at the center of our very being that our greatest works of art celebrate it, and often amplify it. Anguish and despair rightfully earn more Grammys, Emmys, Tonys, and Pulitzer Prizes than sweetness and light ever do, but West Coast rapper Kendrick Lamar is already on elevated masterwork number two, so expect his version of the sobering truth to sound like a party at points. He's aware, as Bilal sings here, that "Shit don't change 'til you get up and wash your ass," and don't it feel good? The sentiment is universal, but the viewpoint on his second LP is inner-city and African-American, as radio regulars like the Isley Brothers (sampled to perfection during the key track "I"), George Clinton (who helps make "Wesley's Theory" a cross between "Atomic Dog" and Dante's Inferno), and Dr. Dre (who literally phones his appearance in) put the listener in Lamar's era of Compton, just as well as Lou Reed took us to New York and Brecht took us to Weimar Republic Berlin. These G-funky moments are incredibly seductive, which helps usher the listener through the album's 80-minute runtime, plus its constant mutating (Pharrell productions, spoken word, soul power anthems, and sound collages all fly by, with few tracks ending as they began), much of it influenced, and sometimes assisted by, producer Flying Lotus and his frequent collaborator Thundercat. "u" sounds like an MP3 collection deteriorating, while the broken beat of the brilliant "Momma" will challenge the listener's balance, and yet, Lamar is such a prodigiously talented and seductive artist, his wit, wisdom, and wordplay knock all these stray molecules into place. Survivor's guilt, realizing one's destiny, and a Snoop Dogg performance of Doggystyle caliber are woven among it all; plus, highlights offer that Parliament-Funkadelic-styled subversion, as "The Blacker the Berry" ("The sweeter the juice") offers revolutionary slogans and dips for the hip. Free your mind, and your ass will follow, and at the end of this beautiful black berry, there's a miraculous "talk" between Kendrick and the legendary 2Pac, as the brutalist trailblazer mentors this profound populist. To Pimp a Butterfly is as dark, intense, complicated, and violent as Picasso's Guernica, and should hold the same importance for its genre and the same beauty for its intended audience. © David Jeffries /TiVo
A partir de:
CD12,49 €

Hip-Hop/Rap - Publicado el 23 de marzo de 2015 | Aftermath

Premios Pitchfork: Best New Music
Becoming an adult ultimately means accepting one's imperfections, unimportance, and mortality, but that doesn't mean we stop striving for the ideal, a search that's so at the center of our very being that our greatest works of art celebrate it, and often amplify it. Anguish and despair rightfully earn more Grammys, Emmys, Tonys, and Pulitzer Prizes than sweetness and light ever do, but West Coast rapper Kendrick Lamar is already on elevated masterwork number two, so expect his version of the sobering truth to sound like a party at points. He's aware, as Bilal sings here, that "Shit don't change 'til you get up and wash your ass," and don't it feel good? The sentiment is universal, but the viewpoint on his second LP is inner-city and African-American, as radio regulars like the Isley Brothers (sampled to perfection during the key track "I"), George Clinton (who helps make "Wesley's Theory" a cross between "Atomic Dog" and Dante's Inferno), and Dr. Dre (who literally phones his appearance in) put the listener in Lamar's era of Compton, just as well as Lou Reed took us to New York and Brecht took us to Weimar Republic Berlin. These G-funky moments are incredibly seductive, which helps usher the listener through the album's 80-minute runtime, plus its constant mutating (Pharrell productions, spoken word, soul power anthems, and sound collages all fly by, with few tracks ending as they began), much of it influenced, and sometimes assisted by, producer Flying Lotus and his frequent collaborator Thundercat. "u" sounds like an MP3 collection deteriorating, while the broken beat of the brilliant "Momma" will challenge the listener's balance, and yet, Lamar is such a prodigiously talented and seductive artist, his wit, wisdom, and wordplay knock all these stray molecules into place. Survivor's guilt, realizing one's destiny, and a Snoop Dogg performance of Doggystyle caliber are woven among it all; plus, highlights offer that Parliament-Funkadelic-styled subversion, as "The Blacker the Berry" ("The sweeter the juice") offers revolutionary slogans and dips for the hip. Free your mind, and your ass will follow, and at the end of this beautiful black berry, there's a miraculous "talk" between Kendrick and the legendary 2Pac, as the brutalist trailblazer mentors this profound populist. To Pimp a Butterfly is as dark, intense, complicated, and violent as Picasso's Guernica, and should hold the same importance for its genre and the same beauty for its intended audience. © David Jeffries /TiVo