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Comedias musicales - Publicado el 7 de septiembre de 2018 | LSO Live

Hi-Res Libreto Premios 5 de Diapason - 5 Sterne Fono Forum Klassik
Tras el éxito de Fancy Free y On the Town y mucho antes de que Woody Allen glorificara Nueva York en sus películas, Leonard Bernstein escribió una verdadera carta de amor a la Big Apple con Wonderful Town creada en Broadway en 1953. Compuesta sobre un libreto de Betty Comden y Adolph Green y coreografiada por Donald Saddler con la colaboración (no acreditada) de Jerome Robbins (el futuro creador de West Side Story), la obra tiene lugar en el barrio de Greenwich Village durante el verano de 1935. Cuenta la historia de dos hermanas venidas de su Ohio natal para conquistar la ciudad. La primera quiere ser escritora y la segunda, bailarina pero las dificultades se amontonan en una ciudad donde la competencia es grande, los alquileres, carísimos y la indiferencia, general. Ambas se enamoran además del mismo hombre, argumento que le permite a Bernstein tejer una partitura brillante oscilando entre cómica y grave.Sir Simon Rattle adora esta partitura que ya había grabado para EMI en 1998 en Birmingham y dirigido en versión de concierto en Berlín, para el concierto del Año 2002 en la Filarmónica. Quince años más tarde, nos vuelve a deleitar con la London Symphony Orchestra, de la que a partir de hoy asume la dirección musical, creando una gran expectativa. Grabada durante dos conciertos dados en el Barbican Center de Londres, en diciembre de 2017, para conmemorar el centenario del compositor, esta nueva versión de concierto que dura una hora sacrifica los elementos narrativos en beneficio de los principales números musicales. Cuenta con una magnífica distribución con Danielle de Niese y Alysha Umphress en los papeles principales. Aun conociendo la versatilidad excepcional de Sir Simon, uno no puede dejar de sorprenderse por la precisión admirable de su dirección, por el tono que imprime a esta partitura, a los ritmos sincopados y a las sonoridades tornasoladas que le ofrece gustosamente una LSO (Orquesta y Coro) curtida en tantas músicas distintas. ¡Una delicia! © François Hudry/Qobuz