Categorías :

Los álbumes

CD7,99 €

Pop indie - Publicado el 12 de abril de 2019 | Paris Tapes

CD13,99 €

Pop indie - Publicado el 7 de junio de 2019 | Divine Comedy Records

Antes de concebir la célebre escena de persecución aérea en los campos de maíz en Con la muerte en los talones, Alfred Hitchcock se preguntaría no ya cómo alterar, sino más bien desmantelar, los códigos habituales de ese tipo de escenas. Es en lo que se piensa al escuchar Office Politics, porque Neil Hannon parece haberse planteado la misma cuestión a propósito de las canciones comprometidas críticas con las actuales condiciones del mundo laboral. A años luz de las típicas «canciones proletarias denunciadoras de las infamias propias de la producción capitalista», el líder de The Divine Comedy recurre generosamente al humor y –como suele ser habitual desde Liberation (1993)– a un pop lírico trazado con tiralíneas (como en ese crescendo a lo Jacques Brel de When the Working Day Is Gone), a veces confeccionado en forma de crónica agridulce (Norman and Norma, con ese enternecedor estribillo que contrasta con la ingenuidad de las estrofas). El humor más sarcástico, pues, está muy presente en Office Politics, adoptando formas diversas. A Hannon le gusta jugar al desajuste y unir sonidos marcados por la ligereza con unas letras acusadoras de las flagrantes y variadas injusticias de nuestra época (Queuejumper). Pero tampoco desprecia la parodia, como demuestra la inquietante ambientación tipo «film de espías» en la pieza que da título al trabajo, ni las referencias al western (guitarras) y al cine negro (saxo, congas, armónica) en You’ll Never Work in This Town Again. Al mismo tiempo, el álbum rebosa de guiños y homenajes a diferentes compositores y estilos musicales, ya se trate del minimalismo de Philip Glass y Steve Reich en Philip and Steve’s Furniture Removal Company, de la electrónica experimental alemana (en el desconcertante díptico Psychological Evaluation y The Synthesiser Service Center Super Summer Sale) o de gente como Kurt Weil, Sakamoto, Moroder… Estas citas a ultranza generan tal efecto de distanciamiento que finalmente cabe preguntarse si añaden o sustraen fuerza al propósito denunciador del álbum. ¿Simple burla o experimentos con enjundia? No otra es la gran paradoja a que nos tiene desde siempre acostumbrados Hannon. Porque esta infernal mezcla de referencias y colores musicales convierte el duodécimo álbum de The Divine Comedy en un verdadero cajón de sastre, tan jubiloso como lúdico. Pero a la vez le proporciona un aspecto un tanto aterrador, intrínsecamente caótico y absurdo, por no decir (voluntariamente) incoherente. ¿A imagen tal vez del mundo empresarial de 2019? © Nicolas Magenham/Qobuz
CD11,99 €

Pop indie - Publicado el 7 de junio de 2019 | Divine Comedy Records

Antes de concebir la célebre escena de persecución aérea en los campos de maíz en Con la muerte en los talones, Alfred Hitchcock se preguntaría no ya cómo alterar, sino más bien desmantelar, los códigos habituales de ese tipo de escenas. Es en lo que se piensa al escuchar Office Politics, porque Neil Hannon parece haberse planteado la misma cuestión a propósito de las canciones comprometidas críticas con las actuales condiciones del mundo laboral. A años luz de las típicas «canciones proletarias denunciadoras de las infamias propias de la producción capitalista», el líder de The Divine Comedy recurre generosamente al humor y –como suele ser habitual desde Liberation (1993)– a un pop lírico trazado con tiralíneas (como en ese crescendo a lo Jacques Brel de When the Working Day Is Gone), a veces confeccionado en forma de crónica agridulce (Norman and Norma, con ese enternecedor estribillo que contrasta con la ingenuidad de las estrofas). El humor más sarcástico, pues, está muy presente en Office Politics, adoptando formas diversas. A Hannon le gusta jugar al desajuste y unir sonidos marcados por la ligereza con unas letras acusadoras de las flagrantes y variadas injusticias de nuestra época (Queuejumper). Pero tampoco desprecia la parodia, como demuestra la inquietante ambientación tipo «film de espías» en la pieza que da título al trabajo, ni las referencias al western (guitarras) y al cine negro (saxo, congas, armónica) en You’ll Never Work in This Town Again. Al mismo tiempo, el álbum rebosa de guiños y homenajes a diferentes compositores y estilos musicales, ya se trate del minimalismo de Philip Glass y Steve Reich en Philip and Steve’s Furniture Removal Company, de la electrónica experimental alemana (en el desconcertante díptico Psychological Evaluation y The Synthesiser Service Center Super Summer Sale) o de gente como Kurt Weil, Sakamoto, Moroder… Estas citas a ultranza generan tal efecto de distanciamiento que finalmente cabe preguntarse si añaden o sustraen fuerza al propósito denunciador del álbum. ¿Simple burla o experimentos con enjundia? No otra es la gran paradoja a que nos tiene desde siempre acostumbrados Hannon. Porque esta infernal mezcla de referencias y colores musicales convierte el duodécimo álbum de The Divine Comedy en un verdadero cajón de sastre, tan jubiloso como lúdico. Pero a la vez le proporciona un aspecto un tanto aterrador, intrínsecamente caótico y absurdo, por no decir (voluntariamente) incoherente. ¿A imagen tal vez del mundo empresarial de 2019? © Nicolas Magenham/Qobuz

El género

Pop/Rock en el Magazine