Categorías :

Los álbumes

CD13,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 30 de agosto de 2019 | Polydor Records

Premios Pitchfork: Best New Music
El magnetismo de su carnal voz es intangible. Elizabeth Grant, conocida como Lana Del Rey, podría susurrar las instrucciones de una aspiradora inalámbrica, o incluso invitar a la Tierra entera a una de sus fiestas (A$AP Rocky, The Weeknd, Stevie Nicks y Sean Lennon en Lust for Life, su álbum de 2017), mientras sigue deambulando por su pequeño planeta hecho de lentitud y melancolía. Es su manera de hablar de su tiempo, de sus contemporáneos, del sueño americano y, también, porqué no, de sí misma... Con su impactante título, su portada de estética pop (con Duke Nicholson, nieto de Jack Nicholson, a bordo de un bote alejándose de una costa en llamas) y su ritmo particularmente lento (solo baladas, sin títulos grandilocuentes), Norman Fucking Rockwell! está impregnado de un ADN más bien folk. Una cascada sonora en la que la cantante se regodea, más melancólica y evanescente que nunca. Un disco diseñado especialmente con Jack Antonoff, autor/productor preferido de estrellas del pop como Taylor Swift, St. Vincent, Lorde, Carly Rae Jepsen y Pink, quien viste su estado de ánimo con tanta sobriedad como eficiencia. Singular y hermoso álbum en cámara lenta en este mundo de matones, una versión de Doin’Time (1996) de Sublime (a su vez una especie de relectura del Summertime Gershwin), una prueba más de la originalidad del caso Lana Del Rey, mucho más complejo de lo que algunos nos quieren hacer creer... © Marc Zisman/Qobuz
HI-RES17,49 €
CD13,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 17 de mayo de 2019 | 4AD

Hi-Res Premios 4F de Télérama
Este octavo álbum de The National enriquece con pequeñas y felices novedades la bien engrasada maquinaria de la banda norteamericana, comenzando por la aparición de numerosas cantantes que escoltan vocalmente a su líder, Matt Berninger, en la mayor parte de los temas. Y así como cabe resaltar la presencia de Gail Ann Dorsey (bajista de David Bowie) en You Had Your Soul With You, debe hacerse lo propio con las bienvenidas colaboraciones de Lisa Hannigan y Mina Tindle, respectivamente, en So Far So Fast y en la muy emotiva Oblivions. Pero, ¿cuál es la razón de tal participación femenina, teniendo en cuenta que el grupo había sido hasta hoy exclusivamente masculino? Pues porque en el germen del disco está el cineasta Mike Mills, que propuso a los chicos de The National ilustrar musicalmente su mediometraje I Am Easy to find, que no por casualidad consiste en el retrato de una mujer. Así que, en realidad, es esta relación con el cine lo que ha alterado el universo pop de la banda de Brooklyn, percibiéndose aquí y allá diferentes referencias a ciertos clásicos del séptimo arte, y en concreto a Vacaciones en Roma de William Wyler (1953). Pero al margen de tales novedades cinematográfico-femeninas, los fans de The National podrán disfrutar una vez más de la legendaria melancolía de la banda, que inunda tanto letras como música. Y en ese sentido se encuadra la desgarradora elocuencia de unas fluidas cuerdas en todos los cortes (con una única salvedad, los violines en staccato de Where Is Her Head), así como un recurrente piano introspectivo (especialmente en un tema tan hermoso como Light Years). Por su parte, la singular guitarra rítmica de Bryan Devendorf despliega múltiples contrastes, desde las más arrolladoras sacudidas (Rylan, The Pull of You) al toque más sensual (Hairpin Turns, I Am Easy to Find). © Nicolas Magenham/Qobuz
HI-RES17,49 €
CD13,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 3 de mayo de 2019 | 4AD

Hi-Res Premios Pitchfork: Best New Music
Ya sabemos que UFO significa ovni en inglés. Pero lo de UFOF no está tan claro. Pero lo cierto es que para Big Thief esa F suplementaria implica Friends. ¿Cómo, un título que hace referencia a ovnis y amigos? Bueno, la vocalista Adrianne Lenker nos da alguna pista: «Todas mis canciones hablan de lo mismo, de hacerse amigo de lo desconocido». En cualquier caso, junto al guitarrista Buck Meek, el bajista Max Oleartchik y el batería James Krivchenia, rubrica un tercer álbum no tan difícil de identificar como cabría esperar… Porque la música del cuarteto de Brooklyn, finalmente, no hace sino mezclar folk con ingredientes de indie rock. Y sin sonar, claro está, como Sonic Youth, esta hornada 2019 de Big Thief muestra algunos elementos característicos de su ADN (como en Jenni), más unos matices tornasolados que en primera instancia parecen tener su encanto, sin más. Pero si prestamos un poco más de atención descubriremos que UFOF es un producto extraño, casi una anomalía, puesto que aquí, como las canciones del llorado Elliott Smith (ídolo de Lenker, al que evoca por ejemplo en Betsy), la belleza melódica y las guitarras sugestivamente detallistas esconden un malestar vital evidente y pasajes no poco insólitos, por no decir excéntricos. De ahí lo de los ovnis, sin duda… Menos pulido y refinado que Masterpiece (2016) y Capacity (2017), UFOF nos revela a una banda capaz de cuestionarse de continuo y sin temor a los cambios. © Marc Zisman/Qobuz
HI-RES16,49 €
CD11,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 14 de junio de 2019 | Heavenly Recordings

Hi-Res Premios Qobuzissime
Miss Brown posa como perdida en mitad de una fábrica de color ocre. Muy visual, estupendo. No es de extrañar, esta joven artista norteamericana trabaja como ilustradora en la empresa MailChimp. «Es como tener dos trabajos a tiempo completo: el diseño y la música», según ha explicado. Y casi podemos imaginarla dando forma a sus temas en horario nocturno. Mattiel (pronúnciese Maa-Teel) Brown se pondrá su mono de trabajo y venga, a darle a la voz, a una voz de timbres agrestes y rugosos. Aspereza que, sin duda, algo tendrá que ver con los vastos campos de Georgia entre los que creciera, antes de trasladarse a la poblada Atlanta. Allí conoció a Randy Michael y Jonah Swilley, con los que comienza a componer lo que constituirán los cimientos de Satis Factory. Ellos se ocupan de la parte instrumental y ella de las letras.Y esa alquimia funciona a las mil maravillas. Los riffs enganchan (Je Ne Me Connais Pas) y las melodías suenan pegadizas, pero por encima de todo fascina esa personalidad con temperamento, como las que acostumbra a fichar el sello Burger Records. Personalidad que Mattiel contagia a un folk sesentero con aromas de surf pop y a un blues intemporal con elementos de soul vintage. Una mezcla muy equilibrada y trufada de referencias; de hecho, suele citar entre sus artistas favoritos a Screamin’ Jay Hawkins, Andre3000, Marc Bolan, The Staple Singers y Jack White. Un disco de lo más prometedor. © Charlotte Saintoin/Qobuz
HI-RES15,99 €
CD13,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 24 de mayo de 2019 | BMG Rights Management (UK) Limited

Hi-Res Premios 4F de Télérama
A los más grandes artistas les encanta participar en el juego. Basta con recordar a Bowie en Pin-Ups, a Johnny Cash en American IV: The Man Comes Around, a Lennon en Rock & Roll, a Metallica en Garage Inc, a Cat Power en The Covers Record, a Meshell Ndegeocello en Ventriloquism, a Patti Smith en Twelve o a Costello en Almost Blue, por citar algunos. Pero sacar el obligado álbum de versiones no deja de tener sus riesgos, y raras veces supera el rango de lo anecdótico dentro de la discografía del artista en cuestión. Al menos, en California Son Morrissey se divierte y nos divierte exhumando un inesperado puñado de canciones, mayormente oscuras y olvidadas. Y es que las influencias habituales del ex-Smith (New York Dolls, Patti Smith, Roxy Music, Bowie, Sparks, etc.) brillan aquí por su ausencia. Respaldado por siete invitados (LP, Ed Droste de Grizzly Bear, Ariel Engle de Broken Social Scene, Petra Haden, Sameer Gadhia de Young The Giant, Billie Joe Armstrong de Green Day y Lydia Night de The Regrettes), nuestro admirado Moz ha preferido recuperar imprevistos temas de Roy Orbison, Melanie, Laura Nyro, Buffy Sainte-Marie, Bob Dylan o The 5th Dimension, pero también de Jobriath, Phil Ochs, Tim Hardin, Joni Mitchell o Carly Simon. Su voz –verdadero polo de atracción sobre el que gravita el conjunto– suena casi siempre perfecta y se adueña de todos y cada uno de los títulos, ofreciendo relecturas tan sorprendentes como la de Only a Pawn in Their Game de Dylan. Un trabajo especialmente recomendado a los fans de Morrissey. © Max Dembo/Qobuz
HI-RES14,49 €
CD12,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 15 de marzo de 2019 | BMG Rights Management (US) LLC

Hi-Res Premios 4F de Télérama
HI-RES15,99 €
CD13,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 22 de marzo de 2019 | Sub Pop Records

Hi-Res Premios Qobuzissime
Su imagen resulta de lo más misteriosa. Tocado con un Stetson, antifaz en los ojos y velo de flecos que le cubre la boca, Orville Peck parece una especie de vengador enmascarado, disfrazado, embozado, inidentificable, presto a sumarse a las filas de ilustres personajes como Daft Punk, Cascadeur, The Residents, MF Doom o SBTRKT. Nuestro hombre tiene, pues, el aspecto de un cow-boy escapado de alguna pesadilla de David Lynch, como si se tratara de una versión improbable del Llanero Solitario, ese personaje de ficción nacido en 1933 en un folletín radiofónico y protagonista quince años más tarde de una serie televisiva, verdadero icono de la cultura pop norteamericana… Y cuando por fin abre la boca, se descubre una voz de crooner de acentos intemporales y tonalidades de Elvis, Roy Orbison, Chris Isaak, Lloyd Cole y Marlon Williams. Una acariciadora voz de lover inveterado, de cuyos efectos Orville Peck, con todo, no llega a abusar. En Pony, su primer álbum Qobuzissime, editado por el estupendo sello Sub Pop, este misterioso artista nacido no se sabe dónde y de edad desconocida, encadena unas desarticuladas baladas románticas con las más oníricas elegías. Unas canciones enormes envueltas en una producción caracterizada por la reverberación, las guitarras twang, las baterías algodonosas y la steel-guitar impresionista. Como si el country y el shoegaze se amalgamaran para gozar de una tórrida noche de amor. Corazones rotos, moteles desérticos, autopistas infinitas y paisajes de western desteñido; he aquí un bonito disco que deja entrever una imaginería fascinante pintada por ese dotado artista que es Orville Peck. Para sumergirnos en ella bastará con cerrar los ojos y soñar escuchando estas canciones. © Marc Zisman/Qobuz
CD16,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 8 de febrero de 2019 | City Slang

Premios Pitchfork: Best New Music
Al término de un ensayo, cierta actriz teatral presencia la muerte de una histérica fan, atropellada por un coche al que no ha visto venir porque estaba atenta a la salida de su ídolo. El fatal incidente deja conmocionada, claro está, a la citada actriz. Con esta escena, interpretada por la gran Gena Rowlands, arranca Opening Night de John Cassavetes, film de 1977 que, a su vez, supondría una auténtica conmoción para Jessica Pratt, hasta el punto de que su influencia se percibe en el presente Quiet Signs, que se abre precisamente con un tema titulado Opening Night… Este tercer álbum de la vocalista norteamericana podría haberse editado, por otra parte, en aquel mismo 1977. O también en 1968, o en 1973, aunque haya visto la luz en el presente 2019. El carácter intemporal de la música de Pratt no está, desde luego, al alcance de cualquiera, beneficiándose además de su no-pertenencia a un espacio-tiempo concreto para que la artista oficie su particular ceremonia de la confusión. Y es que su voz, una de las más fascinantes y enigmáticas de la actualidad, la convierte en un verdadero verso libre dentro del panorama contemporáneo. ¿Se trata de la voz de una muchachita que aún confía sus secretos a un diario íntimo, o de la de alguna mágica hada? ¿O tal vez de la de una anciana habitante de un pueblo fantasma? Las tres cosas a la vez, posiblemente… Esta treintañera californiana recurre a las texturas de un folk camerístico y despojado coloreado por los timbres de una simple flauta, una guitarra acústica, un órgano vintage, algunas cuerdas y un piano. Sus sonoridades parecen salidas de un disco de la olvidada Linda Perhacs, o de Vashti Bunyan, Sibylle Baier o Karen Dalton. O, más cercana a nosotros, de una Joanna Newsom. En cualquier caso, nos remiten más que nada a las canciones de aquellas folkies de finales de los 60 y comienzos de los 70, todas ellas en posesión de estupefacientes capacidades vocales. El hechizo de Quiet Signs, por su parte, nos embelesa con evidencia palmaria. © Marc Zisman/Qobuz
HI-RES15,99 €
CD13,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 5 de abril de 2019 | Sub Pop Records

Hi-Res Premios Pitchfork: Best New Music
CD13,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 30 de noviembre de 2018 | Polydor Records

Premios Pitchfork: Best New Music
En A Brief Inquiry into Online Relationships the 1975 acentúa fuertemente el vuelco hacia el R&B y el pop adulto insinuado en el precedente I Like It When You Sleep… Ambicioso y a menudo frustrante, este tercer disco de la banda británica mezcla géneros, argumentos y estilos de producción sin ningún tipo de prejuicios, alternando momentos brillantes con otros simplemente irritantes. Un poco como la internet, A Brief Inquiry into Online Relationships funciona mejor en dosis pequeñas.
HI-RES17,49 €
CD13,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 21 de junio de 2019 | Rough Trade

Hi-Res Premios Pitchfork: Best New Music
El revival post-punk que viene sacudiendo el Reino Unido desde comienzos de la década de 2010 no deja de alumbrar bandas de interés. Pero con Black Midi se amplía el espectro de influencias, hasta el punto de enloquecer los sismógrafos encargados de rastrear nuevas vibraciones musicales. Sirviéndose de los códigos del math rock, del krautrock y de la música progresiva, Georgie Greep (voz/guitarra), Cameron Picton (bajo/voz), Matt Kwasniewski-Kelvin (guitarra) y Morgan Simpson (batería) se nos presentan alternativamente a manera de arquitectos y expertos en demoliciones. Rítmicamente superdotado, Schlagenheim se mueve por terra incognita. Y tambíen resulta sorprendente el vanguardista método de trabajo de estos jóvenes londinenses, basado en un proceso de construcción/deconstrucción a partir de una estructura inicial. Sus inacabables jams pueden así transformarse en riffs, adoptando forma de una serie de compases. Las piezas de Black Midi parecen, por ello, criaturas en continuo movimiento, altamente cambiantes, en una mezcla de «droning, ambient, noisy thing». según Greep. Sus sonidos traerán al recuerdo de los más veteranos el rock’n’roll disparatado, free y terrorista de Swans, Boredoms, Neu!, Public Image Ltd., Merzbow, Fugazi o Test Icicles. Y es que los chicos de Black Midi no están aquí para acariciar nuestros oídos, sino para despertar y agitar el planeta rock. Un primer disco sin concesiones. © Marc Zisman/Qobuz
CD13,49 €

Rock - Publicado el 30 de noviembre de 2018 | dBpm Records

Premios Pitchfork: Best New Music
La muerte, el paso del tiempo, la depresión, la decrepitud… No parece que semejante universo temático pueda despertar el entusiasmo de las masas. Y eso que la propuesta lleva por título Warm, es decir, cálido, afectuoso, acogedor. Calificativo que le encaja como anillo al dedo a su autor, Jeff Tweedy, uno de los songwriters más afables de su generación, al que cabe recurrir con efectos balsámicos en caso de grave ataque de tristeza invernal. Desde finales de los 80 el líder de Wilco no ha dejado de editar una maravilla tras otra, siempre llenas de letras intimistas que hablan de naufragios afectivos pero con una pizca de humor o ironía… A Tweedy, por otra parte, le encanta relacionarse con los demás. Desde 2010 trabaja habitualmente con una de las grandes reinas del soul, Mavis Staples, a la que suele producir o con la que coescribe algún álbum (You Are Not Alone en 2010 y One True Vine en 2013), mientras en 2014 publicaba un disco a dúo con su hijo, el baterista Spencer Tweedy (Sukierae). Así que hubo que esperar a 2017 para que sacara un trabajo únicamente firmado por él, Together at Last. Bueno, en realidad no se trataba de un verdadero álbum en solitario, puesto que estaba integrado exclusivamente por viejos temas de Wilco y de otros proyectos suyos, como Golden Smog y Loose Fur, revisitados en clave acústica. Pero en Warm el repertorio es cien por cien nuevo, y Jeff Tweedy se declara único responsable del guiso. El terreno de juego es el habitual. El sobrio y hermoso universo de una Americana intemporal, consiguiendo como siempre un impecable equilibrio entre lo amargo y lo dulce. Y, como siempre también, destaca cuando de lo que se trata es tanto de escribir una espléndida melodía (I Know What It's Like) como de hacer ruido (The Red Brick). Pero Tweedy demuestra a la vez que es uno de los mejores poetas rock de nuestra época. Como cuando concluye el tema Some Birds con la frase: I break bricks with my heart, Only a fool would call it art. © Marc Zisman/Qobuz
CD12,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 14 de junio de 2019 | Drag City

Premios Pitchfork: Best New Music
HI-RES16,99 €
CD14,49 €

Pop/Rock - Publicado el 1 de febrero de 2019 | Sony Music UK

Hi-Res Premios Best New Reissue
CD17,98 €

Alternativa & Indie - Publicado el 22 de marzo de 2019 | Numero Group

Premios Pitchfork: Best New Reissue

Alternativa & Indie - Publicado el 21 de junio de 2019 | Epitaph

Premios Pitchfork: Best New Music
Descarga no disponible
HI-RES16,49 €
CD11,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 15 de marzo de 2019 | Heavenly Recordings

Hi-Res Premios Pitchfork: Best New Music
HI-RES25,49 €
CD17,99 €

Pop/Rock - Publicado el 24 de mayo de 2019 | A&M - Interscope Records

Hi-Res Libreto
«Estas canciones forman parte de mi vida. Reconstruidas, reelaboradas e incluso situadas en nuevos contextos, siguen sonando muy actuales», como puede leerse en el comunicado que acompaña un disco que es, por lo tanto, bastante más que una simple recopilación de éxitos de Sting (tanto en solitario como con Police). Y lo que el cantante ha trabajado aquí con mayor tesón es el aspecto rítmico, a fin de eliminar los elementos más «datados» de algunos temas (según explica el propio Sting). Con más percusión que las versiones originales, las baterías de Demolition man, If You Love Somebody Set Them Free, Desert rose o Englishman in New York sorprenderán, pues, a más de un oyente; aunque debe señalarse, en cuanto a ese célebre homenaje al icono gay Quentin Crisp, que se han conservado los pizzicati y el solo de saxo soprano que dotaban de encanto a esa canción de 1988. Por lo demás, las texturas y derroches vocales típicos del artista británico han sido igualmente sometidos a nuevos tratamientos. Menos nítida pero más contundente, la voz de Sting aporta uns nueva dimensión a Fields of gold y Fragile, dos temas que demuestran que el talento melódico de Sting no ha envejecido ni un ápice. Y lo mismo cabe decir de los cortes procedentes del periodo Police, como Message in a bottle, Walking on the moon o la imprescindible Roxanne (presente aquí en versión live). ©Nicolas Magenham/Qobuz
CD13,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 29 de marzo de 2019 | Darkroom - Interscope Records

La adolescente norteamericana Billie Eilish se transformó en una de las grandes sensaciones de la música pop de 2019 con su álbum debut When We All Fall Asleep, Where Do We Go? Una suerte de traviesa hermana menor de Lorde, Eilish posee una gran habilidad para encarnar el espíritu de su generación, renegando abiertamente de esquemas tradicionales y comprometiéndose totalmente con la confusión de géneros. El disco, producido junto a su hermano Finneas, es un astuto y juvenil híbrido de pop, hip-hop y electrónica indie que funciona como plataforma para las letras confesionales y en ocasiones deliberadamente provocativas de Eilish. Incluye los sencillos "You Should See Me in a Crown", "When the Party's Over", "Bury a Friend" y "Bad Guy".
HI-RES19,99 €
CD17,49 €

Rock - Publicado el 14 de junio de 2019 | Columbia

Hi-Res
A pocos meses de cumplir los 70, el Boss lanza un álbum que rompe por completo con sus esquemas conocidos. Un disco que no se parece a ningún otro de los que haya grabado hasta la fecha. ¡Adiós a la E Street Band, eficaz y contundente banda de acompañamiento con la que enardece al público en grandes estadios, y hola a las cuerdas, los metales y los coros! Y es que en Western Stars Bruce Springsteen se metamorfosea en una suerte de Glen Campbell del nuevo milenio, en ese cantante fallecido en 2017 que tendió sólidos puentes entre el pop, el country y el soul, de voz tan icónica como las de Sinatra o Elvis y que nos dejó hits tan brillantes como Gentle on My Mind, By the Time I Get to Phoenix, Wichita Lineman, Galveston o Rhinestone Cowboy… Y al igual que el desaparecido maestro, Springsteen ha querido desmarcarse de la actualidad para apostar por la siempre bienvenida carta de la inocencia y la placidez, en lugar de por el enfrentamiento y la provocación. A esta atmósfera ocasionalmente ingenua, con fragancias de la California de fines de los sixties/principios de los seventies (el Boss parece haberse empapado de los sonidos de Jimmy Webb, Harry Nilsson y Burt Bacharach), se añade una ambientación cinematográfica cortesía de la sedosa y aterciopelada producción de Ron Aniello, con quien ya trabajara en Wrecking Ball (2012) y High Hopes (2014). Poco rock’n’roll, por lo tanto, en este suntuoso álbum que gana considerado en conjunto. Adscrito a la melancolía, Western Stars parece más una novela o un film que un simple cancionero de trece temas. Novela o film al que conviene volver una y otra vez para ir descubriendo progresivamente su belleza e interrogar sus misterios. © Marc Zisman/Qobuz

El género

Pop/Rock en el Magazine