Los álbumes

3524 álbumes ordenados por Fecha: de más reciente a menos reciente
19,49 €
13,99 €

Folk - Publicado el 15 de febrero de 2019 | Verve Forecast

Hi-Res Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
El American dream es un tema aparentemente inagotable. Ya se aborde frontal o lateralmente, por un lado u otro, supone el carburante último de una verdadera horda de songwriters; y ello aunque alguno ni siquiera haya nacido ahí, en las Américas. Es el caso de J.S. Ondara. Porque este joven keniata, a quien su sello califica de «eslabón perdido entre Tracy Chapman y Michael Kiwanuka» (referencias evidentes pero ciertas), se ha sumado igualmente al carro. En 2013 Ondara se instalaba en casa de su tía de Minneapolis. Bares, clubs y calles se convierten, así, en escenario de las canciones de un chaval que hasta entonces no había salido de su Nairobi natal, canciones construidas a base de guitarra acústica con el objetivo, seguramente, de convertirse en el Bob Dylan del tercer milenio. En el Dylan de The Freewheelin’, su disco fetiche, junto al Nebraska de Springsteen… Pero, claro, si se hubiera limitado a clonar a esos colosos el asunto no tendría mayor interés. Y en Tales of America elude tal peligro. Porque J.S. Ondara dispone de una voz propia: es ese tono quejumbroso y una pizca andrógino lo que marca la diferencia. En cuanto a la instrumentación, se añaden las bienvenidas aportaciones, especialmente, del gran Andrew Bird, de Griffin Goldsmith (de Dawes) o de Joey Ryan (del dúo Milk Carton Kids). Para una América enfrentada, para un mundo más confuso que nunca, las canciones de J.S. Ondara son bastante más que simples apósitos. Suponen más bien poderosos bálsamos que atraviesan la piel del oyente y reconfortan su corazón. Un Qobuzissime, en cierto modo, necesario… © Marc Zisman/Qobuz
19,49 €
13,99 €

Soul - Publicado el 25 de enero de 2019 | Decca (UMO)

Hi-Res Premios Qobuzissime
El debut del proteico XamVolo resulta verdaderamente sorprendente. Con solo 23 años este londinense –residente ahora en Liverpool– llena este All the Sweetness on the Surface del soul más delicado trufado de jazz y pop, como el que destilaba muy bien en sus dos EP precedentes, Chirality (2016) y A Damn Fine Spectacle (2018). Un sonido sofisticado que se despliega a lo largo de quince temas de lo más heterogéneo. Pero aunque el paisaje cambie de continuo, permanece siempre esa voz cálida que desgrana cada sílaba como con aparente desgana. Ciertamente, vale la pena perderse en las voluptuosas curvas R&B dibujadas mediante unos cuantos riffs de guitarra, algunos sintetizadores distantes, unos coros alelados y un tempo lento en la deliciosa Lose Love. Y a destacar, también, los metales jazzy preciosamente definidos de Feel Good, que samplea el Thelonious de Thelonious Monk, o el soul perfectamente barnizado de Old Soul. Oculto tras sus redondas gafas de sol, Samuel Akinlolu Folorunsho ha confeccionado un perfecto ambiente neosoul ante el que solo cabe caer rendidos. © Charlotte Saintoin/Qobuz
14,49 €

Sinfonías - Publicado el 16 de noviembre de 2018 | RCA Victor

Premios Discoteca Ideal Qobuz
¡Ojo! o mejor: ¡OÍDO! He aquí una de las mejores grabaciones de André Previn realizadas durante los años 1960 en Londres, época en la que el director norteamericano estaba en estado de gracia. Aquí, la London Symphony Orchestra, galvanizada, en el corazón de su repertorio, suena con una belleza inaudita: los metales eléctricos (¡escuchemos el Scherzo!), la madera siempre poética, la cuerda con una rítmica implacable… Entre las mil y una cualidades que sitúan esta grabación por encima de las demás, señalamos los tempos rapidísimos y siempre controlados con los que André Previn puede desplegar el gran sentido arquitectónico de Walton con una naturalidad inédita –magnífica coda del Allegro assai inicial. Esta interpretación borra casi totalmente las influencias de Sibelius o Hindemith y destaca la verdadera singularidad de la orquestación y de la gestión del tiempo musical que revela la naturaleza exacta de la partitura: un ovni en el paisaje inglés de los años 1930. El logro es aún más notable en esta obra grabada los 26 y 27 de agosto de 1966 –el director ofrecerá una segunda versión con la RPO para Telarc– cuando sabemos que Previn empezó más o menos en esta época, y con los mismos músicos, una integral de las sinfonías de Ralph Vaughan Williams que carece de la más mínima vena poética, viéndose acaso afectada por la transparencia analítica que sin embargo enaltece esta Primera de Walton. Previn grabará igualmente con la LSO la Segunda de Walton, para EMI, unos años más tarde. Podemos además saborear la toma de sonido superlativa realizada por los equipos de la Decca bajo la dirección de James Lock. © Pierre-Yves Lascar/Qobuz
14,99 €
9,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 26 de octubre de 2018 | CRYBABY

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
Francis Mallari, Elliot Berthault, Maxime Gendre, Simon Dubourg, Guillaume Rottier: estos cinco chavalotes nos sorprenden con un post-punk tan hermoso como violento, made in France. Rendez-Vous recurre a la característica gelidez eighties, pero siempre con innegable frescura. Y desde luego, no parece un grupo francés. Desde Fad Gadget a Soft Moon, influencias no le faltan al quinteto, pero sin caer nunca en la simple imitación. Tras dos EP, Rendez-Vous en 2014 y The Distance en 2016, los parisinos han dado con la fórmula de un punk oscuro y frío pero refulgente como el oro, elegante pero raído, en absoluto sucio o caduco. Haciendo honor a su nombre, nos ofrecen un rendez-vous romántico en blanco y negro, una cita con estilo, con clase, con pasión. Todo encaja: la voz ronca y rota de Francis, la guitarra destartalada y unos sintes desvencijados, y sobre todo esas sólidas líneas de bajo (Sentimental Animal, Paralyzed), bien dibujadas y suministradoras de ritmos marciales alejados, con todo, de extremismos. Una columna vertebral poderosa con la que Rendez-Vous se demuestra capaz de alcanzar –adecuado título– un Superior State de rotundas sonoridades. Y eso desde los primeros acordes. Sobre un escenario pueden sonar incendiarios. Excelente álbum. © Charlotte Saintoin/Qobuz
10,49 €
7,49 €

Alternativa & Indie - Publicado el 26 de octubre de 2018 | [PIAS] Le Label

Hi-Res Premios Qobuzissime
Un dandi británico de voz indolente, un pionero de la escena French Touch y una chica airada. Es la colaboración sorpresa de este otoño, y ellos son Baxter Dury, Étienne de Crécy y Delilah Holliday. La historia comienza a finales de 2017 con el SMS de un Baxter Dury ocioso en París, que le pregunta a la mitad del dúo Motorbass si no tiene algunos instrumentos para enredar un rato. A eso le siguió un baile de idas y venidas entre la Gare du Nord y Saint-Pancras, al que se sumó la vocalista del combo punk londinense Skinny Girl Diet, que demostraba sus aptitudes para el soul/R&B la pasada primavera en su primer mixtape, Lady Luck Vol.1. Y en cuanto tienen un momento libre, el trío se escapa y encierra en el estudio de De Crécy, teniendo en mente como único mantra la simplicidad de bandas como Sleaford Mods. El resultado es «una criatura mutante venida directamente de los 80 que parecería no haberse desarrollado por completo», según palabras de Dury. Etienne de Crécy ha eliminado toda floritura para servir a sus compañeros un sonido tan crudo como una demo, un puñado de producciones synth-pop mayormente reducidas a un bajo peleón, una caja de ritmos que suena por ahí de fondo y un piano destartalado. Y la cosa funciona: el single White Coats prueba que no se necesita gran cosa para hacer una buena canción, siempre y cuando se disponga de buenos cantantes. Porque a lo largo del disco son las voces las que crean ambientes, respondiendo el timbre grave y apático de Baxter Dury a los estribillos soulful de Delilah Holliday, sin la que el disco podría parecernos un tanto monótono. «Etienne ha construido un fondo musical para este relato confesional, y Delilah lo ha convertido en algo más emocional», señala Dury. «Se trata de una mezcla improbable que funciona por su brevedad, simplicidad y honestidad». © Smaël Bouaici/Qobuz
15,49 €
10,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 19 de octubre de 2018 | Communion Group Ltd

Hi-Res Premios 4F de Télérama - Qobuzissime
Es una pena que se encasille a Tamino-Amir Moharam Fouad en el papel de simple heredero de Jeff Buckley, con elementos de unos primeros Radiohead. Más que nada, porque este songwriter belga de tan solo 21 años nos ofrece bastante más que eso en este su primer álbum, al margen de que el propio Colin Greenwood, bajista del célebre grupo británico, participe en el disco… Tamino, nativo de Amberes fascinado por John Lennon, ha conservado siempre en un rincón de su memoria, bajo su melena de un negro azabache, el amor por sus orígenes egipcios. Y la música árabe que su madre le ponía de pequeño le gustaba sobre todo cuando venía firmada por Muharram Fouad, su abuelo, cantante y actor, estrella del Cairo de los sixties… Ese eclécticismo forma parte del ADN musical de Tamino, deudor tanto del folk de Buckley como del pop de los Beatles, pero también de la melancolía galopante de Leonard Cohen, otro de sus ídolos. Y para fusionar influencias tan dispares el sombrío joven cuenta con una herramienta definitiva: su voz. Un instrumento, por su parte también heteróclito, capaz de instalarse en la lentitud más sosegada como de transformarse en un impresionante falsetto técnicamente impecable del que, sin embargo, no llega nunca a abusar. Una voz que transforma Amir en una larga y emotiva narración, relato de aprendizaje que oscila entre la ensoñación (el folk esencial de Verses) y el lirismo, como en So It Goes, Each Time e Intervals, temas concebidos alrededor de una sección de cuerdas de matices arabizantes. Un disco Qobuzissime que, al hilo de las escuchas, se impone por su original y poderosa poesía. © Marc Zisman/Qobuz
14,99 €
9,99 €

Alternativa & Indie - Publicado el 12 de octubre de 2018 | Kitsune Musique

Hi-Res Libreto Premios Qobuzissime
La historia de Parcels es una mezcla de sueño infantil y de bonita experiencia humana. Fundado hace solo cuatro años, "primer grupo de importancia" en el que toca cada uno de sus miembros, este quinteto adicto a la música y actitud de Steely Dan colocaba el cartel de completo ya en sus primeros conciertos en Byron Bay, paraíso surfista al este de Australia. Pero, incluso desde las antípodas, las noches berlinesas ejercen su encanto, así que se sintieron tentados a probar suerte en Europa. Una buena decisión: ese destacado enclave musical que es la capital germana les pone en el punto de mira del sello parisino Kitsuné. Y tras dos maxis donde demostraban su madurez, Thomas Bangalter les felicita y aconseja sobre su futuro al término de un concierto en París, produciendo unos meses más tarde su single Overnight. Adscritos por tanto a la etiqueta “protegidos de Daft Punk”, los australianos presentan un primer álbum con insistencia temática en lo colectivo –como simboliza el título del disco, Parcels–, una oleada pop-funk que parece un álbum de los Beatles con Nile Rodgers a la guitarra. Y cuando uno escucha estos doce cortes (tres de ellos convertidos a estas alturas en machacones singles, Tieduprightnow, Bemyself y Lightenup), se percata de que este grupo es precisamente eso, un grupo, sin fisuras, y de a que estos tipos les gusta mucho tocar juntos. Las letras de Lightenup han sido escritas, cómo no, de modo colectivo, una prueba más de que los Parcels tienen intención de prolongar su aventura en común bastante tiempo (o eso, o su vocalista no se lo tiene demasiado creído). Y mientras mantengan tal actitud no parece que nada pueda apartarles de su feliz trayecto por la autopista del éxito. © Smaël Bouaici/Qobuz
11,99 €
8,49 €

Electro - Publicado el 5 de octubre de 2018 | [PIAS]

Hi-Res Premios Qobuzissime
Tras un 2017 en blanco, el productor alemán de origen italiano David August ha creado este 2018 su propia discográfica, 99Chants, donde ha editado un álbum de ambient titulado DCXXXIX A.C. y el presente D’Angelo. Inspirado por uno de los grandes del primer barroco, el pintor Caraggio, David August recurre a lo largo de estos seis cortes (+ un interludio) a la técnica del claroscuro, como en los nueve minutos de The Life of Merisi, que comienza como un film de ciencia ficción o como una partida de Wipeout con ese beat techno/trance de los 90, un sintetizador a lo Moroder y una voz cavernosa, para extinguirse y renacer en las límpidas armonías de un piano acústico, su instrumento favorito. La vaporosa balada 33Chants y la pieza que titula el trabajo, D’Angelo, que parece abrir una brecha espacio-temporal comunicante con Riders on the Storm de los Doors, comparten el mismo espíritu electro/acústico. Orientación seguida por David August desde su primer álbum, Times, donde recuperaba el piano tras algunos maxis “funcionales” para Diynamic Music, el sello de Solomun, y consolidada gracias a dos live excepcionales editados por Boiler Room en 2014 y 2016 (en compañía, aquí, de la Orquesta Sinfónica de Berlín) y a este disco que nos sumerge en una burbuja amniótica que cuesta abandonar. Vaya, que a uno no le importaría demasiado quedarse por toda la eternidad. © Smaël Bouaici
14,49 €
12,49 €

Fragmentos de ópera - Publicado el 5 de octubre de 2018 | Warner Classics

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Qobuzissime
Para su primer álbum de recital con orquesta, la joven soprano franco-danesa Elsa Dreisig imaginó presentar, reflejándose en espejos, cinco parejas de arias con relaciones ambiguas. Se crean así, intencionalmente, formidables contrastes entre estilos musicales y momentos dramáticos, épocas históricas y vocalidades: clasicismo y romanticismo se completan, terror y deleite se contestan, surgiendo de esta manera todas las facetas del alma femenina. La primera «pareja» utiliza espejos reales, en los que se admiran Margarita del Fausto de Gounod y Thaïs en la ópera epónima de Massenet. Aparecen luego Manon Lescaut retratada por Puccini, y Manon (sin Lescaut) imaginada por Massenet. La siguiente pareja está formada, en un paralelismo algo atrevido, por la Julieta de Daniel Steibelt, compositor alemán de la primer época romántica, un poco olvidado hoy, y la Julieta de Gounod. Elsa Dreisig prosigue con dos célebres personajes femeninos que acompañan a Fígaro: la deliciosa Rosina del Barbero de Rossini que se convierte en la desamparada Condesa de las Bodas de Mozart. Finalmente, y de manera todavía más atrevida, la soprano acaba su recital con la Salomé de Herodías de Massenet, tierna muchacha que no pide en absoluto recibir en bandeja ninguna cabeza –y mucho menos la de Juan– y la princesita de Strauss con sus delirios sanguinarios. Acaso para evitar toda tentativa de equiparación con otras grabaciones ya existentes, Elsa Dreisig escoge la versión francesa de 1907 – y recordamos que la obra de Oscar Wilde fue concebida originalmente en francés. He aquí uno de los abanicos más extraordinarios que puede uno imaginarse para un primer recital discográfico. Dreisig está acompañada por la Orquesta de Montpellier que dirige Michael Schønwandt. © SM/Qobuz
14,99 €
9,99 €

Fragmentos de ópera - Publicado el 28 de septiembre de 2018 | Alpha

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Qobuzissime
Primer álbum solista del joven y excelente tenor francés Julien Behr, que hemos podido oír en la Ópera de París, el Teatro de los Campos Elíseos, la Ópera de Burdeos y de Lyon, en Salzburgo, Viena, Londres, Colonia y en tantas otras escenas mundiales; y en el disco, en varias obras líricas, incluyendo El niño y los sortilegios con la Radio de Baviera. Para estos debuts discográficos en recital, tuvo buen olfato al elegir arias de óperas francesas mucho menos conocidas que los sempiternos Don José, Romeo, Fausto y otros grandes héroes, pudiendo así buscar en el repertorio romántico (ampliado hasta la Primera guerra mundial, grosso modo) unas perlas prácticamente desconocidas. De Gounod, escoge Cinq-Mars; de Bizet La Jolie fille de Perth (una de las páginas más exquisita del compositor), de Thomas Mignon; y en la parte más conocida, ma non tanto, del álbum, rebusca unas arias en La viuda alegre de Léhar, Jocelyn de Godard, o Lakmé de Delibes. Su dicción absolutamente impecable, su voz transparente y aérea que evocaría a Heddle Nach o Jussi Björling, sirven este repertorio a la perfección. El álbum concluye a unas leguas del repertorio romántico con Vous qui passez sans me voir de Charles Trenet –bueno, el texto lo escribió el Fou chantant [Cantante loco, apodo de C.T.] mientras Johnny Hess y Paul Misraki firmaron la música, y la canción fue inicialmente destinada a Jean Sablon– que refleja el amor de Behr por géneros ciertamente más ligeros, pero en una interpretación elegantísima. © SM/Qobuz
45,49 €69,99 €

Country - Publicado el 21 de septiembre de 2018 | Capitol Records Nashville

Libreto Premios Discoteca Ideal Qobuz
¡Más de ocho horas y media de música! Bobbie Gentry merecía desde luego un homenaje de este calado pese a que su gloria no duró más de una década. Apartada de los escenarios e inmersa en el más absoluto anonimato desde comienzos de los 80, esta gran artista de los sixties y los seventies cuenta por fin con una lujosa recopilación. 177 temas repartidos en ocho discos: sus seis álbumes en estudio para el sello Capitol (Ode to Billie Joe de 1967, The Delta Sweete y Local Gentry de 1968, Touch ‘Em With Love de 1969, Fancy de 1970 y Patchwork de 1971), su disco a dúo con Glen Campbell editado en 1968 y –los fans no se lo creerán– ¡más de 70 inéditos donde se mezclan tomas alternativas, demos, un live en la BBC y rarezas de todo tipo! Y es que por encima del misterio de su prematura retirada y del culto que no dejaría de aumentar con el tiempo, están las estupendas canciones que compuso. Bobbie Gentry no se limitaba a cantar la habitual mixtura de country, folk y pop, como tantas otras de su generación. La vocalista fue además autora, apenas cumplidos 20 años, de hits como Mornin' Glory, Fancy, Okolona River Bottom Band, Chickasaw County Child o, también, del más célebre de ellos, cantado en todo el mundo, Ode to Billie Joe, sobre la fascinante historia del extraño suicidio del joven Billie Joe McAllister, que saltara desde el Tallahatchie Bridge. Joe Dassin dará en Francia otro sesgo al relato: Billie Joe pasa a llamarse Marie-Jeanne y el Tallahatchie Bridge se transforma en un puente sobre el Garona… Qué sofisticada, relajada y sensual suena la voz de Bobbie Gentry, apoyada por esos lujuriosos arreglos e instrumentos tan adecuados a su timbre: a veces unas cuerdas lounge algo kitsch pero de enorme elegancia, y otras una simple guitarra que la sigue en cada giro. Bobbie Gentry no hacía exactamente country, ni pop, ni soul o folk. Lo que pasa es que no hay nombre para el género que cultivaba. © Marc Zisman/Qobuz
18,00 €
11,99 €

Sinfonías - Publicado el 10 de septiembre de 2018 | Channel Classics Records

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Toma de sonido excepcional - Hi-Res Audio
18,00 €
11,99 €

Conciertos para violín - Publicado el 10 de septiembre de 2018 | Channel Classics Records

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or de l'année - Diapason d'or - Toma de sonido excepcional - Hi-Res Audio
18,00 €
11,99 €

Clásica - Publicado el 10 de septiembre de 2018 | Channel Classics Records

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Gramophone Editor's Choice - Toma de sonido excepcional - Hi-Res Audio
18,00 €
11,99 €

Música concertante - Publicado el 10 de septiembre de 2018 | Channel Classics Records

Hi-Res Libreto Premios Diapason d'or - Choc de Classica - Toma de sonido excepcional - Hi-Res Audio