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Cómo saber si la velocidad de transferencia binaria de la que usted dispone es suficiente para el streaming de música

Por Alban Amouroux |

La velocidad de transferencia binaria –“bitrate” en inglés– es una medida asociada principalmente a las telecomunicaciones y a la modulación de las señales digitales. Se expresa como una cantidad de datos: “bits” que transmitidos cada segundo reproducen tal o cual tipo de información. Por ejemplo, su suscripción a Internet siempre se indica en cantidad de bits por segundo. Al igual que para cualquier medida, existen diferentes unidades.

La velocidad de transferencia binaria aplicada al streaming de audio es también la cantidad de datos transmitidos cada segundo. Sin embargo, esta información no siempre está disponible. En ese caso es necesario calcularla y entender cómo puede influir la velocidad de transferencia binaria en la reproducción de la música.

¿A qué afecta la velocidad de transferencia binaria?

La velocidad de transferencia binaria de su conexión a Internet se expresa en megabits por segundo (Mb/s) en el caso de la ADSL, léase en gigabits por segundo (Gb/s) si se beneficia de una conexión por fibra óptica. Los tipos de suscripción más habituales son los de 8 Mb/s para ADSL o de 1 Gb/s para fibra. Para simplificar, esto indica la capacidad de transmitir y recibir más o menos datos simultáneamente, es decir textos, imágenes, música, vídeos, videojuegos en línea...

La velocidad de transferencia binaria corresponde a una noción de ancho de banda más que a la velocidad de la transmisión propiamente dicha. Es una medida del tamaño de la tubería por la que viajan los datos. Cuanto mayor sea la velocidad de transferencia binaria, más grande será la tubería para permitir el paso de una gran cantidad de datos.

¿Cómo se calcula la velocidad de transferencia binaria?

La música digital sn streaming transita por Internet. Ocupa una parte del ancho de banda de su conexión, ya sea ADSL, fibra o 4G/5G. El objetivo es, por tanto, saber el número de informaciones relacionadas con un tema musical que necesitamos cada segundo durante la reproducción del mismo en una resolución determinada, como por ejemplo 16 bits/44’1 kHz, 24 bits/88’2 kHz, 24 bits/192 kHz, etc.

La cuantificación (número de bits) y la frecuencia de muestreo (kHz) no son lo mismo que la velocidad de transferencia binaria. Estos dos datos se refieren a la calidad de una señal de audio digital pero no indican la cantidad de datos. Para conocer la velocidad de transferencia binaria requerida por el streaming de música, hay que utilizar la información correspondiente a la cuantificación y a la frecuencia de muestreo y efectuar un pequeño cálculo.

Tomemos un título con calidad CD, es decir, en 16 bits/44’1 kHz. Para obtener la correspondiente velocidad de transferencia binaria en bruto hay que proceder del siguiente modo:

16 x 44.100 x 2 = 1.411.200 bits o 1’411 Mb/s

El número 2 corresponde al número de canales en estéreo (izquierda/derecha). Para un título de alta resolución de 24 bits/192 kHz, la velocidad de transferencia binaria será la siguiente:

24 x 192.000 x 2 = 9’216 Mb/s

Estas cifras no tienen en cuenta ninguna compresión. La compresión puede utilizarse para reducir el ancho de banda mediante algoritmos con pérdidas (formato MP3) o sin ellas (formato FLAC).

¿Por qué la velocidad de transferencia binaria es importante en la música?

La velocidad de transferencia binaria de la música en streaming es un dato importante que puede influir en las capacidades de reproducción de su sistema de audio. Volvamos a nuestro ejemplo de la suscripción a Internet ADSL de 8 Mb/s. Si usted desea escuchar música en streaming con calidad de CD, no tendrá ningún problema.

Los 1’411 Mb/s necesarios están disponibles... ¡siempre y cuando no haya otra persona en casa viendo una película en streaming en alta definición! Porque el ancho de banda se comparte entre los usos. Si la reproducción de audio utiliza 1’411 Mb/s de los 8 Mb/s de la conexión ADSL, quedan 6’599 Mb/s para Netflix (por ejemplo).

En teoría, con una suscripción ADSL de 8 Mb/s usted no puede disfrutar plenamente de la música en alta resolución a 24 bits/192 kHz por cuanto el ancho de banda necesario de 9’216 Mb/s es insuficiente. Afortunadamente, la compresión FLAC permite ahorrar ancho de banda y reducirlo hasta aproximadamente un 50% sin ninguna pérdida. De este modo, usted siempre tendrá música pase lo que pase porque los servicios de streaming adaptan la calidad en función del ancho de banda disponible.

¡Evidentemente, si su conexión a Internet por fibra óptica tiene un ancho de banda de 1 Gb/s, todos los miembros de la familia podrán escuchar música en Hi-Res de 24 bits/192 kHz simultáneamente sin que nadie les llame la atención!