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¿Qué es un DAC?

Por Alban Amouroux |

El acrónimo DAC (Digital-to-Analog Converter) significa convertidor de digital a analógico. Dicho convertidor se encuentra en todos los dispositivos de audio capaces de transformar el sonido de una fuente digital, como por ejemplo un reproductor de música en red o un lector de CD, en una señal analógica lista para ser amplificada y posteriormente enviada a unos auriculares o a unas cajas acústicas. El DAC forma parte de la inmensa mayoría de componentes de audio modernos, pero también existe como un elemento independiente dedicado a la mencionada tarea de conversión.

¿Cuál es el interés de un DAC?

Por regla general, los aparatos capaces de reproducir música en formato digital suelen serlo también de convertir en analógica la señal procedente de los mismos. Es el caso de los smartphones, televisores, amplificadores para Alta Fidelidad, amplificadores para Cine en Casa, reproductores de CD, etc. A partir del momento en que este tipo de aparatos incorporan altavoces, terminales para la conexión de cajas acústicas o una salida analógica, suele albergar en su interior un “chip” de conversión de digital analógico.

Sin embargo, los más exigentes preferirán externalizar esta función y confiarla a un dispositivo dedicado, comúnmente llamado DAC. Dedicado a la conversión D/A, ofrece la posibilidad de abarcar todos los tipos de conectores digitales y todos los formatos de archivos de audio existentes. Dependiendo de su presupuesto, es una forma de incrementar el nivel de su sistema de Alta Fidelidad mejorando la calidad sonora.

¿Cómo transforma el DAC una señal digital en analógica?

Durante la grabación de una obra musical, las ondas sonoras correspondientes a las voces y los instrumentos se captan con micrófonos y a continuación son grabadas digitalmente en un ordenador para las distintas etapas de producción. Esta conversión de analógico a digital (ADC) busca mantener la fidelidad más absoluta a la fuente de sonido. Para ello, se basa en una frecuencia de muestreo en kHz (que expresa la extensión de la banda pasante) y una cuantificación en bits (que expresa la precisión).

Una grabación digital de audio consiste en una secuencia de ceros (“0”) y unos (“1”) lógicos cuya finalidad es organizar en una escala temporal las variaciones de frecuencia y amplitud de la música original. Estos ceros y unos lógicos son almacenados en forma de un archivo que será descargado, escuchado en streaming o grabado en un CD.

El imprescindible DAC hace el trabajo inverso para la reproducción de la música. Puesto que los 0 y 1 lógicos no se oyen, el DAC las transforma en una señal analógica necesaria para obtener las ondas sonoras que se escucharán –tanto con calidad CD como en alta resolución– a través de unos auriculares o una pareja de cajas acústicas.

¿Cómo escoger nuestro DAC?

Ante todo, un DAC es seleccionado en función de la fuente o fuentes que serán conectadas al mismo. Si la única fuente disponible es un ordenador, basta con un simple DAC equipado con una entrada USB. Si, por el contrario, usted tiene previsto conectar un reproductor de CD, un streamer y un reproductor digital de audio portátil (DAP), entonces el DAC deberá tener el número de entradas suficientes, con la correspondiente conectividad.

Otro criterio a tener en cuenta concierne a la frecuencia de muestreo máxima, así como la compatibilidad con formatos de alta resolución específicos. En PCM, hay que prestar atención al número de bits y a la frecuencia de muestreo. El formato Hi-Res en streaming con Qobuz llega hasta 24 bits y 192 kHz (24/192). Su DAC debe aceptar estos dos datos para que usted beneficiarse plenamente de su suscripción a Qobuz Studio. Existe igualmente el caso de los archivos MQA y DSD, que son otras formas de suministrar música en alta resolución: no todos los DAC’s aceptan necesariamente estos archivos.

¿Cuánto cuesta un DAC ?

Un DAC dedicado no tiene por qué costar una fortuna. Como sucede con cualquier dispositivo dedicado a la Alta Fidelidad, esto depende principalmente de su concepción, de modo que cuanto más sencilla sea dicha concepción, más asequible será el producto. El alcance de la conectividad también influye en el precio, al igual que la capacidad de descodificar archivos con las mayores resoluciones posibles. A continuación mostramos cuatro ejemplos de DAC’s completamente diferentes entre sí, con precios que van de un factor de 1 a 10. Evidentemente, existen DAC’s mucho más caros.

  • iFi audio Zen DAC Signature
    - Conversión disponible: PCM 32/384, MQA y DSD256
    - Uso: 1 entrada USB para conexión a un sistema de Alta Fidelidad compacto alrededor de un PC o un streamer
    - Precio: 299 € (en España)
  • Razer THX Onyx
    - Conversión disponible: PCM 24/192, MQA y DSD
    - Uso: Modelo autónomo para auriculares compatible asimismo PC/Mac
    - Precio: 210 € (en España)
  • McIntosh DA2
    - Conversión disponible: PCM 32/384 y DSD512
    - Uso: Tarjeta con 7 entradas –entre ellas 1 HDMI ARC– para amplificadores McIntosh compatibles
    - Precio: 1.300 € (en España)
  • Mytek Brooklyn DAC+
    - Conversión disponible: PCM 32/384, MQA y DSD256
    - Uso: DAC para Alta Fidelidad con sección de preamplificación, 5 entradas digitales y 1 entrada analógica
    - Precio: 2.195 € (en España)

 

¿Cómo conectar un streamer o un reproductor de CD a un DAC?

Una fuente digital debe incorporar una salida digital para que pueda ser conectada a un DAC. Parece raro, pero ciertos reproductores de CD carecen de salida digital. Esto significa que ya integran una etapa de conversión de digital a analógico.

Por su parte, el DAC deberá incluir la(s) entrada(s) digital(es) correspondiente(s) puesto que la conectividad digital abarca varios formatos: coaxial, óptico, USB, AES (XLR), HDMI ARC, I2S…

Por último, hay que conocer las limitaciones de cada tipo de conexión. Así, los enlaces digitales coaxiales y ópticos están limitados a PCM de 24 bits/192 kHz, por lo que si usted quiere alimentar su DAC con señales MQA o DSD deberá utilizar una conexión USB, por ejemplo.

¿Cómo conectar un DAC a un amplificador?

Tras convertir la señal digital de audio, el DAC entrega el sonido en analógico a través de salidas RCA no balanceadas o XLR balanceadas dependiendo del modelo. Estas salidas pueden conectarse a cualquier entrada analógica del amplificador integrado o preamplificador que tengamos.

Muchos DAC’s se benefician de un potenciómetro de volumen, lo que indica la presencia de una etapa de preamplificación. En este caso, el DAC puede ser conectado directamente a una etapa de potencia o a una pareja de cajas acústicas activas. Este tipo de configuración es interesante cuando se dispone únicamente de fuentes digitales por cuanto evita la necesidad de añadir un preamplificador analógico al sistema.

¿DAC o tarjeta de sonido?

La tarjeta de sonido USB encuentra obviamente su lugar en el entorno informático. Existe en varias formas: interna, llave –“dongle”– USB, externa. Las dos primeras están destinadas a un uso más bien clásico para mejorar o duplicar la salida de audio original del ordenador.

La tarjeta de sonido externa está relacionada con el mundo de la música. Tiene la forma de una caja más o menos aparatosa, con una entrada USB, entradas/salidas de audio para instrumentos, micrófonos, cajas acústicas y un control de volumen general. Hay tarjetas de sonido básicas y modelos de muy altas prestaciones equipados con “chips” de conversión D/A cuya calidad sonora equivale a la de los DAC’s utilizados en aplicaciones de Alta Fidelidad.

El uso de una tarjeta de sonido para escuchar música requiere el uso conjunto del ordenador y un software de gestión específico, además del software de reproducción como la aplicación Qobuz. Su uso es interesante si usted tiene la costumbre de escuchar música mientras trabaja en su PC o en su Mac.

Traducido por Salvador Dangla