Su carrito está vacío

Reseñas :
Bancos de pruebas

Sennheiser IE 600: unos auriculares intraaurales con cable minúsculos para una escucha grandiosa

Por Alban Amouroux |

Sennheiser nos propone una nueva variante de sus auriculares intraaurales con cable. A la postre, este nicho ha demostrado ser bastante poco disputado por cuanto la tendencia del mercado está claramente orientada hacia lo inalámbrico. Con unos auriculares con cable es posible aprovechar plenamente el audio de alta resolución sin las limitaciones impuestas por los códecs Bluetooth, que a día de hoy impiden una transmisión completa sin pérdidas. En estas coordenadas, los auriculares intraaurales IE 600 multiplican las tecnologías para conseguir la verdadera Alta Fidelidad.

Sennheiser es una marca alemana muy reconocida tanto en el ámbito profesional como entre el público en general. En ambos casos, la oferta disponible es pletórica en términos de modelos. La gama de auriculares, de todo tipo, incluye cerca de 40 modelos. En lo que concierne a los auriculares intraaurales con cable, Sennheiser propone seis productos: en primer lugar, hay dos modelos CX, así como los Momentum In-Ear. Estos tres auriculares cubren el rango de precios que va de 30 a 90 euros. Simples y elegantes, son acompañados por un mini control remoto situado en el cable de audio.

Por su parte, la serie IE se sitúa en el extremo superior de la gama. Hasta el momento estaba formada por dos modelos, de nombre IE 900 y IE 300, a los que se acaba de añadir los nuevos IE 600, objeto del presente análisis. El diseño específico de esta gama hace que los auriculares intraaurales con cable de Sennheiser sean fácilmente reconocibles. Los IE están claramente dirigidos a los amantes de la escucha de música con auriculares de alta calidad. En consecuencia, habrá que asociarlos a una fuente de calidad, como por ejemplo un DAC USB portátil en el caso de que se les quiera dar un uso móvil. Los precios oscilan esta vez entre 300 y 1.300 euros en España.



Características

Auriculares intraaurales con cable

● Precio: 699 € (en España)
● Impedancia: 18 ohmios
● Sensibilidad: 118 dB SPL / 1 Vrms @ 1 kHz
● Respuesta en frecuencia: 4 - 46 500 Hz
● Transductor: electrodinámico de 7 mm de diámetro
● Cables suministrados: 1 balanceado de 1’2 m con clavija Pentaconn de 4’4 mm, 1 no balanceado de 1’2 m con clavija de 3’5 mm
● Accesorios: 6 pares de tapones, herramienta para desmontar los tapones, mini-estuche rígido para transporte
● Peso: 6 g cada casco

Presentación general de los IE 600

El diseño específico de los IE 600 es diferente del de los auriculares intraaurales tipo tapón. De hecho, se trata de una versión miniaturizada de los auriculares intraaurales inalámbricos adoptando la forma interna del pabellón auditivo. Al no incluir Bluetooth ni batería, pueden exhibir un volumen interno mínimo y pesar sólo 6 gramos.



Sennheiser ha recurrido a materiales específicos en el diseño de estos auriculares con el fin de garantizar que soporten sin problemas el paso del tiempo. Los cascos impresos en 3D en Alemania no son de aluminio, como podría sugerir el color gris de los mismos. En realidad se trata de circonio amorfo. Nunca habíamos oído hablar de este material, pero Sennheiser asegura que es más robusto que el acero, hasta el punto de ser utilizado por la NASA. El acabado gris granulado –hecho a mano en la fábrica que Sennheiser posee en Irlanda– asegura la resistencia a las agresiones externas.



Los IE 600 albergan un único transductor de 7 mm de diámetro llamado TrueResponse, siendo lógicamente su misión reproducir el conjunto de las frecuencias de audio. Para ello, cuenta con la ayuda de una doble cámara de resonancia a la manera de volumen de carga –como en una caja acústica– optimizada, entre otras cosas, para la reproducción de las frecuencias bajas del espectro. Dicha cámara está asociada a un vórtice acústico cuyo objetivo es lograr la plena neutralidad tonal suprimiendo eventuales resonancias.



Esta concepción permite disponer de una respuesta en frecuencia muy extensa que abarca desde 4 Hz en el infra-grave hasta 45’6 kHz en el extremo agudo. Estas cifras son impresionantes para unos auriculares tan pequeños. La sensibilidad es alta, 118 dB, cifra que se consigue en parte gracias a una impedancia baja, 18 ohmios para ser exactos. Esto permite utilizar los IE 600 con cualquier salida de auriculares, por lo menos en teoría. Por lo tanto, no es la potencia del DAC/amplificador de auriculares utilizado lo que debe primar, sino su calidad.

Utilización de los IE 600

Los dos miniauriculares están conectados por un cable de audio. En los últimos diez centímetros, dicho cable pasa por un tubo que se retuerce y conserva su forma. Sirve para rodear y apoyar la parte superior de la oreja, por un lado, y para dirigir el cable hacia la parte posterior de la cabeza para que no estorbe. El cable mide 1’2 metros en total, lo que nos ha parecido un poco corto. Unas decenas de centímetros extra no habrían estado de más.



El cable desmontable termina en conectores MMCX bañados en oro con encaje a presión. En el otro extremo se puede elegir, ya que Sennheiser suministra de serie dos cables: uno no balanceado con mini-clavija de 3’5 mm y uno balanceado con clavija Pentaconn de 4’4 mm. El primero es adecuado para una salida de auriculares clásica mientras que el segundo abre las puertas a los amplificadores de auriculares más avanzados con una separación completa de los canales izquierdo y derecho. La ligera rigidez de los cables se debe a la presencia de fibras de para-aramida para reforzarlos.



En lo que respecta a la comodidad de uso, una vez que los auriculares están dentro de los oídos se hacen olvidar por completo. El cable que pasa por detrás de la oreja es un poco molesto, pero puede convivir con los soportes de las gafas. Para un ajuste ideal y un aislamiento acústico natural, los IE 600 son acompañados por seis pares de tapones, tres de silicona y tres de espuma con memoria. Hemos comprobado que las segundas crean una barrera muy eficaz frente a los sonidos exteriores.



También se proporciona una pequeña herramienta para desmontar los cascos, formados por dos piezas, de tal modo que retirando la parte interna se pueden limpiar correctamente. Por último, señalemos que Sennheiser ha previsto un pequeño estuche rígido de transporte en el que es posible guardar los dos cables en caso de necesidad.

La escucha

Conectamos los IE 600 en modo balanceado a un amplificador de auriculares portátil iFi xDSD Gryphon. Una vez hayamos encontrado los tapones que mejor se adaptan a la morfología de nuestro oído, también tendremos que aprender a colocarlos correctamente en nuestros oídos. No es tan fácil como con unos auriculares intraaurales clásicos, pero una vez colocados el confort es óptimo. Los Sennheiser se ajustan tan bien que no siempre es fácil quitárselos, sobre todo si hay que hacerlo rápidamente.

Pero ha llegado ya el momento de poner en marcha nuestra playlist de prueba.


Empecemos con Daft Punk escuchando la reedición del aniversario del álbum Homework. El clásico Around the World imprime su ritmo con un bajo poderoso y profundo. La separación es ideal para aprovechar las diferentes sonoridades situadas alrededor de nuestra cabeza. Resulta fácil seguir cada una de ellas sin ningún esfuerzo. La precisión está a la orden del día: todo es marcado con un evidente respeto del ritmo. Los IE 600 consiguen equilibrar la balanza entre fuerza y delicadeza, lo que abre la puerta a todos los estilos musicales sin excepción.



Al escuchar a Cécile McLorin Salvant en su álbum Ghost Song, pudimos aprovechar las capacidades de los IE 600 para extraer los más mínimos microdetalles y obtener de este modo unas ubicaciones perfectas que van mucho más allá de los límites de la cabeza. La voz es sublime y detallada. En los títulos acústicos con varias voces, el enhebrado de las notas florece en todas las situaciones para ofrecernos una aireación sobresaliente para unos auriculares intraaurales sin utilizar ningún tipo de tratamiento ni DSP a través de una aplicación móvil o cualquier otra cosa. Estos auriculares proporcionan una escucha natural a la vez que totalmente imparcial.



Las grandes formaciones orquestales, como por ejemplo la Orquesta Filarmónica de Berlín tocando la Sinfonía nº 3 de Bruckner, son ideales para entender todo el trabajo efectuado por Sennheiser en el diseño de los auriculares intraaurales IE 600. El respeto por las ubicaciones y las dimensiones de la orquesta ofrecen una experiencia de escucha inmersiva que no es habitual en este tipo de auriculares. La escena sonora se extiende en anchura, en profundidad y también en altura. Basta con cerrar los ojos para tener la impresión de estar en platea. La dinámica contribuye a esta reproducción natural, mientras que unos timbres realistas sin énfasis hacen que uno se olvide de los auriculares para, simple y llanamente, dejar paso la música.

Puntos fuertes:
- Confort óptimo
- Escena sonora 3D
- Finura y realismo de los timbres
- Calidad sin limitaciones gracias a la conexión por cable
- Posibilidad de elegir entre conexión balanceada y no balanceada

Puntos débiles:
- Cables de conexión algo cortos

Conclusión

Si el Bluetooth tiene la ventaja de lo práctico, los auriculares con cable Sennheiser IE 600 procuran sensaciones sonoras que pueden calificarse realmente como de Alta Fidelidad. Además, el citado cable no es tan molesto cuando se lleva detrás de las orejas. Por otro lado, un peso ultraligero y un tamaño diminuto permiten disfrutar los auriculares intraaurales IE 600 durante horas y horas sin la más mínima fatiga. Por supuesto, no hay micrófonos integrados ni sistemas de cancelación de ruido. Aún así, utilizando las almohadillas más adecuadas para nuestro canal auditivo es posible conseguir un aislamiento natural de gran nivel. La concepción inequívocamente High End de estos auriculares se hace evidente en la escucha. La escena sonora es amplia y profunda, los instrumentos suenan auténticos, con una bonita definición en las notas más altas y mucha presencia en las más bajas. El sonido producido por estos auriculares tan pequeños es simplemente impresionante. Podrán utilizarse en movimiento si los ruidos circundantes no son excesivos. Ya para finalizar, destaquemos que se disfrutan mejor en un entorno tranquilo. Conectados a una fuente y a un amplificador de auriculares de calidad, satisfarán a los más audiófilos de entre ustedes. Los IE 600 de Sennheiser son una alternativa muy competitiva a los auriculares circumaurales clásicos.

 

Traducido por Salvador Dangla