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NAD C700: una electrónica para Alta Fidelidad con conectividad a redes ultracompleta en versión mini

Por Alban Amouroux |

NAD sigue añadiendo a su gama productos con conectividad a redes, unos productos que existen en diferentes formas para satisfacer todas las necesidades. El C700 opta por el diseño en formato mini, a la vez que luce una gran pantalla a todo color que en cierto modo se está convirtiendo en una especie de seña de identidad de la marca. Se trata de un amplificador con conectividad a redes extremadamente completo que ha sido concebido para desempeñar múltiples tareas con toda la naturalidad del mundo.

NAD forma parte del Grupo Lenbrook, creador del protocolo de transmisión de música en red BluOS. Inicialmente disponible en las cajas acústicas con conectividad a redes y los streamers de Bluesound, otra marca del grupo, el BluOS encontró rápidamente su camino en la gama de NAD. Primero en los amplificadores multizona para toda la casa y a continuación en los componentes para Cine en Casa. La música en red también está muy presente en la propuesta para Alta Fidelidad de la marca, concretamente en el modelo C658 de la Serie Classic, el M33 de la Serie Master o el pequeño M10, siendo el C700 una especie de variación de este último.

El NAD M10, lanzado al mercado hace casi tres años, es ya un aparato de pequeñas dimensiones capaz de hacer muchas cosas. Su pantalla panorámica es táctil para ofrecer una gestión moderna en la elección de las diferentes fuentes, el acceso a favoritos o los distintos ajustes. La M de su nombre indica su posicionamiento en términos de gama y precio, es decir la Serie Master, mientras que el C700 está integrado en la gama Classic. Más accesible, adopta lo esencial del modelo M10 con un panel trasero prácticamente idéntico. La principal diferencia concierne a la presencia del sistema de calibración de audio Dirac con micrófono suministrado de serie del M10, un sistema que está ausente en el C700. El M10 también incorpora un DAC más avanzado y una sección de amplificación de superior calidad.

Características

- Precio (en España): 1.499 €
- Potencia de salida: 2x80 vatios sobre 8 ohmios o 2x100 vatios sobre 4 ohmios
- Codificación digital máxima: 24 bits/192 kHz
- Protocolos admitidos: BluOS, Roon y AirPlay2
- Conectividad: Ethernet 1Gb, Wi-Fi, Bluetooth aptX HD bidireccional, 2 entradas analógicas, 1 entrada digital coaxial, 1 entrada digital óptica, 1 toma HDMI con eARC, 1 puerto USB, 1 salida preamplificada, 1 salida monofónica para subwoofer, 1 salida para señal de disparo y 1 entrada para control por rayos infrarrojos
- Dimensiones (An x P x Al): 218 x 96 x 266 mm
- Peso: 4’8 kg

 

Presentación general del NAD C700

Dejando aparte unos pocos milímetros, el C700 tiene unas medidas idénticas a las del M10. Sin embargo, los materiales utilizados son diferentes. El chasis sigue siendo de aluminio, aunque la parte superior está simplificada al carecer del panel de cristal que recubre la del M10. Sin embargo, se mantiene el logotipo central retroiluminado. Los paneles son sólidos y la ventilación natural de los componentes se lleva a cabo mediante ranuras situadas debajo y alrededor de la parte superior. No hay pies: los lados se prolongan de forma natural para hacer de soporte con ayuda de un revestimiento de goma situado en su zona inferior.

Así, pues, el panel frontal del amplificador C700 incluye una gran pantalla de visualización a todo color de 130 mm de diagonal. No es tan grande como la del M10 y tampoco es sensible al tacto. Todas las acciones se realizan a través del control de volumen multifunción y los dos botones de navegación situados justo debajo. No hay mando a distancia por infrarrojos, aunque en la caja del embalaje hay un compartimento para tal efecto y en el panel frontal, detrás de la placa de cubierta, se ve un receptor. Dicho mando se puede comprar de manera opcional o, si el usuario lo desea, utilizar el mando a distancia de su elección memorizando en el mismo los códigos pertinentes. En cualquier caso, no hemos encontrado ninguna forma de poner el C700 en reposo, ni en el propio aparato, ni desde la aplicación móvil ni a través de la memorización del código de control por infrarrojos: hay que esperar a que se sitúe en reposo por sí solo.

El panel trasero está muy bien aprovechado para tratarse de un aparato tan compacto. En primer lugar, encontramos dos entradas analógicas con conectores RCA que se completan con dos entradas digitales, una coaxial y una óptica. La guinda sobre el pastel la pone el mantenimiento por parte de NAD de la entrada HDMI eARC para poder conectar el C700 a un televisor. De este modo, el usuario podrá escuchar el sonido del televisor en su sistema de Alta Fidelidad. Todo ello sin hacer nada especial ya que el mando a distancia del televisor controla el nivel de volumen del C700 a la vez que activa y desactiva simultáneamente ambos aparatos.

También hay que destacar la presencia de una salida preamplificada con tomas RCA para conectar una etapa de potencia separada y de este modo biamplificar las cajas acústicas del equipo. Por su parte, la salida monofónica para subwoofer incluye una completa gestión del nivel de volumen y la frecuencia de cruce. El C700 recibe música sin soporte físico vía Ethernet, Wi-Fi o Bluetooth aptX HD, a la vez que un puerto USB acepta llaves en dicho formato con archivos de música. Además, la conectividad Bluetooth es bidireccional, lo que significa que el C700 puede enviar música a unos auriculares Bluetooth compensando de este modo la falta de una toma dedicada.

El C700 reivindica una potencia de salida continua de 2x80 vatios sobre 8 ohmios, cifra que se eleva a 2x100 vatios sobre 4 ohmios y a 2x120 vatios en régimen dinámico. Todo ello es asegurado por módulos HybridDigital UcD de Hypex configurados en Clase D. El poco espacio que ocupan y su bajísima disipación térmica encajan perfectamente con el estilo de este amplificador. El DAC, cuyo origen no se especifica, es compatible con archivos digitales de alta resolución hasta 24 bits/192 kHz y MQA, aunque no DSD.

Funcionamiento del NAD C700

La instalación inicial se realiza a través de la aplicación móvil BluOS. Si se opta por la conexión por cable, el C700 es reconocido de inmediato. Si se elige la conexión Wi-Fi con un iPhone, el proceso conmuta rápidamente a AirPlay para facilitar el uso sin necesidad de introducir una contraseña. Una vez completada la sincronización, es posible que el amplificador proponga una actualización de software. A partir de ahí, el sistema está inmediatamente listo para su uso.

La primera pantalla de la app enumera todos los dispositivos BluOS presentes en la red doméstica del usuario. Para personalizar el C700 hay que pulsar los tres pequeños puntos de la derecha y a continuación Ajustes de Audio. Aquí se encuentran los controles de tono, los ajustes del subwoofer, el control automático del nivel de volumen entre pistas, el modo de salida y el limitador de volumen. Para ir más lejos es necesario dirigirse al menú situado en el extremo izquierdo y, a continuación, seleccionar los ajustes que figuran en la parte inferior.

Este segundo menú de personalización propone un modo de alarma y un modo de apagado programable. Justo debajo encontramos los ajustes avanzados del C700. La totalidad de este menú se encuentra en el panel frontal del C700: asignación de nombre para el reproductor, gestión y cambio de nombre de las fuentes, gestión del mando a distancia por infrarrojos, nivel de brillo de la pantalla, etc.

En el menú de la izquierda, las distintas fuentes físicas se encuentran después de las listas de reproducción y los favoritos, seguidos de los servicios de música sin soporte físico. Qobuz está integrado de forma muy completa con las categorías habituales: últimos lanzamientos, recomendaciones, los más escuchados. El manejo es muy sencillo, con las carátulas generosamente mostradas en dos columnas. El usuario también encontrará sus listas de reproducción personales, sus favoritos y los álbumes que haya comprado.

Durante la reproducción, el logotipo de Qobuz aparece bajo la carátula, acompañado de una pequeña indicación HR para los títulos en alta resolución. Los tres pequeños puntos dan acceso a funciones adicionales, como por ejemplo la adición a una lista de reproducción de Qobuz ya existente o el acceso al álbum o al artista que se está escuchando en ese momento, así como a información sobre la pista en curso de reproducción. Dichas informaciones están resumidas, esencialmente centradas en los músicos implicados. En cualquier caso, estamos ante una de las integraciones más completas que puedan existir en el ámbito de las aplicaciones para reproducción de música en red.

La escucha

El C700 tiene una vertiente muy dulce en el modelo de reproducción que propone. La música posee un carácter líquido, fluyendo sin el menor atisbo de agresividad. Al escuchar a Angèle en su nuevo álbum Nonante-Cinq, los diferentes elementos nunca están desproporcionados y dejan a la cantante en el punto de mira. El grano de la voz es fácilmente reconocible, aunque a veces con un punto de suavidad excesivo. No parece que haya una brecha en la curva de respuesta en frecuencia, aunque es posible que tal vez falte algo para que se acerque a una presencia todavía más física, con más pegada.

Por supuesto, ahondamos en los detalles más sutiles ya que el carácter sonoro general del C700 le permite reproducir cualquier contenido con una presencia de gran nivel. La banda sonora original de la película En Attendant Bojangles y sus diferentes estilos musicales vintage permiten explorar las múltiples facetas del C700 obteniendo a la vez una escena sonora de grandes dimensiones en cuyo seno la estabilidad está a la orden del día. Los instrumentos no se pisan entre sí gracias a una precisa estratificación de los planos sonoros en profundidad.

A continuación agitamos un poco el NAD con el último álbum doble de Alicia Keys, de nombre KEYS, y más concretamente el segundo CD con su producción en finas capas, como si de una cebolla se tratara. A niveles de volumen sostenidos, el C700 no tiene ningún problema para atacar nuestras cajas acústicas con el fin de garantizar una reproducción poderosa de la base rítmica. Aunque la potencia de salida anunciada por el fabricante es comedida, los vatios están ahí para llenar la sala de percusiones y de múltiples capas de subgraves.

El tema Last Night, de Dabeull, en la compilación Café Kitsuné, es un nuevo ejemplo para poner de manifiesto las cualidades de este amplificador: separación extrema, sensación de profundidad y control total de las frecuencias bajas. Terminamos con el intimista álbum navideño de Norah Jones, I Dream of Christmas. La escena sonora es deliberadamente compacta y se materializa en el centro de las cajas acústicas, donde las voces permanecen legibles en primer plano, bellamente apoyadas por los instrumentos situados en la parte posterior y un pedal de bombo natural.

En modo vídeo, es decir a través del enlace HDMI eARC con un televisor, el C700 sustituirá sin esfuerzo el sonido original del televisor, siendo su precisión en el centro de la escena sonora perfecta para integrar los diálogos en la imagen. La gestión de los graves permite ver películas de acción sin que se perciba ninguna carencia de graves, sobre todo en el caso de que se conecte un subwoofer al C700. La polivalencia está a la orden del día: con este amplificador de NAD en HDMI no hay ninguna necesidad de hacerse con una barra de sonido.

Puntos fuertes:
- Dulzura del sonido
- Extensión y control de los graves
- Aparatosidad mínima
- Pantalla de visualización de grandes dimensiones
- Conectividad

Puntos débiles:
- Ausencia de toma de auriculares
- Mando a distancia no suministrado de serie

Conclusión

El amplificador con conectividad a redes C700 BluOS representa una nueva solución en la gama de NAD para acceder a la música en red aportando a la vez las ventajas inherentes a una bella pantalla de visualización a todo color y una conectividad muy completa. En concreto, se sitúa, tanto en términos de funcionalidades como de precio, entre un Bluesound Powernode y un NAD M10. La aplicación BluOS, donde Qobuz está muy bien integrado, es su punto fuerte. Se controla sin problemas desde un smartphone o una tableta para manejar con autoridad las cajas acústicas que le serán conectadas. Para un uso más simple, uno puede contentarse con un mando a distancia por infrarrojos opcional que da acceso a las principales funciones, entre ellas la reproducción de favoritos como las emisoras de radio web y las listas de reproducción guardadas. En cuanto al sonido, encontramos una acertada mezcla de potencia y dulzura. Dinámico y relajante a la vez, controlará con mano de hierro las cajas acústicas más exigentes –modelos de suelo pequeños incluidos– llevando en bandeja al usuario su música favorita.

Traducido por Salvador Dangla