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Focal Stellia: musicalidad y precisión, la quintaesencia de los auriculares cerrados para Alta Fidelidad

Por Alban Amouroux |

Focal se incorporó tarde al mundo de los auriculares para Alta Fidelidad, aunque no sin éxito. En pocos años, el catálogo de la marca se ha ampliado rápidamente para cubrir todos los presupuestos. Más o menos lo que la firma de Saint-Étienne hizo en el campo de las cajas acústicas. Es precisamente la tecnología utilizada en dichas cajas acústicas la que se ha utilizado para los transductores de los Stellia, los auriculares cerrados que representan el nivel máximo de gama de Focal y que probamos a continuación.

Presente con éxito en todos los campos, desde el Car Audio hasta los monitores de estudio, desde las cajas acústicas para Alta Fidelidad hasta los auriculares, Focal crea productos que satisfacen las expectativas tanto en el nivel básico como en la gama alta, todo ello sin desdibujar nunca su imagen, unos empujando a los otros y viceversa.

En el campo de los auriculares en particular, encontramos quince referencias que cubren todas las aplicaciones posibles: intraaurales, con cascos abiertos, con cascos cerrados, con cable e inalámbricos, y además tanto para el hogar como para los profesionales. La gama para Alta Fidelidad propiamente dicha incluye cinco referencias, entre ellas el modelo Utopia, que representa el no va más. El nombre Utopia es siempre sinónimo de lo mejor en Focal, sea cual sea el tipo de producto al que pertenezca. Los Utopia son unos auriculares abiertos. Justo debajo se sitúan los Stellia, de tipo cerrado. El uso no es necesariamente el mismo y cada tipología de escucha tiene sus defensores y detractores. Veamos qué nos ofrecen los Stellia.

Características

Precio: 3.000 € (en España)
Impedancia: 35 ohmios
Sensibilidad: 106 dB SPL / 1 mW @ 1 kHz
Respuesta en frecuencia: 5 Hz - 40 kHz
Transductor: de cúpula de berilio puro de 40 mm con perfil «M»
Cables suministrados: 1 cable no balanceado de 1’2 m con clavija TRS de 3’5 mm, 1 cable balanceado de 3 m con conector XLR de 4 patillas, 1 adaptador de clavija de 3’5 mm hembra a 6’35 mm macho
Peso: 435 g

Presentación general de los Stellia

Focal ha decidido aplicar un color diferente a cada uno de sus modelos, lo que permite diferenciarlos más fácilmente pese a que por otro lado el usuario no tiene elección. Si usted prefiere el gris, tendrá que comprar un modelo concreto. Y si son los Stellia el modelo que le atrae, tendrá que conformarse con su color bronce conocido como “cognac”, que por otro lado no es necesariamente muy discreto. Para la escucha doméstica, uno puede vivir con ello. Focal también recomienda los Stellia para aplicaciones móviles como consecuencia de su arquitectura cerrada. Es evidente que durante un paseo no pasará desapercibido con estos auriculares sobre la cabeza.

Los Stellia son unos auriculares que se pueden calificar como imponentes, siendo su uso en exteriores no necesariamente recomendado. Pesan 435 gramos, un peso ya importante pero que no se nota. Una vez en la cabeza, el confort es óptimo. No presiona la parte superior de la cabeza, sino que descansan suavemente sobre la misma gracias al óptimo acolchado de la diadema. Por su parte, las almohadillas con memoria de 20 mm de grosor no asfixian los oídos, donde también proporcionan la cantidad justa de apoyo asegurando a la vez un excelente aislamiento pasivo frente a los ruidos externos, sin duda uno de los puntos fuertes de los Stellia.

Focal ha utilizado cuero de grano completo en dos colores que responden a las denominaciones “cognac” y “mocha”, en consonancia con el color general de los auriculares. Se encuentra encima y de bajo la diadema, repleta de múltiples orificios de pequeñas dimensiones, y cubre las almohadillas tanto por fuera como por dentro. Los acabados son irreprochables. La diadema deslizante de aluminio macizo ofrece el suficiente margen de maniobra para encontrar el ajuste adecuado, sujetando cada casco mediante dos puntos de anclaje. En lo que respecta a la parte trasera del casco, es una mezcla de cuero y una carcasa de acero inoxidable con orificios de vocación meramente estética al ser dicho casco cerrado.

El nombre Focal aparece con todas sus letras en la parte superior de la diadema, mientras que el logotipo de la marca se sitúa en el centro de cada casco. Una vez más, es imposible pasarlo por alto. En nuestro caso concreto, probamos la versión 40º aniversario de los Stellia, un modelo que no presenta ninguna distinción técnica, sólo una inscripción específica en los cascos. Esta versión de los auriculares tiene que ver con el exclusivo conjunto Focal Symphonie 40th, lanzado al mercado en 2019 para celebrar el 40º aniversario de la marca y que consta de unos auriculares Utopia, unos auriculares Stellia, un amplificador de auriculares con DAC y un reproductor portátil.

Funcionamiento de los Stellia

Los Stellia ponen en práctica lo mejor que Focal sabe hacer en el mundo de los altavoces. Sus transductores de 40 mm tienen una cúpula en forma de M fabricada en berilio puro, un material ligero y muy rígido que se adapta perfectamente a las necesidades de los auriculares. La impedancia es baja, de sólo 35 ohmios, lo que permite a los Focal trabajar sin esfuerzo con prácticamente cualquier fuente incluso si recomendamos un DAC/amplificador separado de alta calidad o un reproductor portátil cuyas prestaciones estén a la altura de las de los Stellia.

El cable es desmontable, estando cada casco equipado con su propia entrada para clavija de 3’5 mm bloqueable, lo que proporciona al usuario la opción de utilizar los Stellia en conexión balanceada o no balanceada. A señalar que los pertinentes cables se incluyen de serie, estando el primero de ellos terminado en una clavija estereofónica de 3’5 mm, y suministrándose un adaptador para clavija de 6’35 mm. Por su parte, el segundo cable es para conexión en modo balanceado y está terminado con un conector XLR de 4 patillas. Ambos cables están recubiertos de tejido trenzado del mismo color que los cascos.

Los Stellia no son plegables, por lo que se colocan tal cual en su maleta de transporte (de color marrón, por supuesto). En el interior se ha dispuesto un espacio para guardar los dos cables. Esta funda es muy rígida con el fin de proporcionar una protección perfecta a los auriculares, y el acabado de la misma está a la altura del resto.

La escucha

Conectamos los Stellia a un DAC/amplificador Audio Analogue AAdac utilizando como fuente de sonido un reproductor de música en red Bluesound Node 2i, que integra de forma nativa Qobuz en Hi-Res. Una vez en la cabeza, se puede comulgar con la música sin ningún esfuerzo intelectual y sin necesidad de subir excesivamente el volumen gracias al nivel de aislamiento y la resolución orecidos por los Focal. En comparación con lo que pueden aportar otros auriculares (unos medios/agudos ácidos o unos graves desbordantes, incluso ensordecedores, por ejemplo), en los Stellia cada registro está en su sitio con una sensación de naturalidad desconcertante.

Los graves exhiben un impacto bastante fenomenal, no en niveles de presión sonora excesivos sino en su realismo, su incisividad y su profundidad sin mácula. Desde el punto de vista subjetivo, se puede tener la impresión de que “baja” menos de frecuencia que otros auriculares, pero su rigor explica esta impresión, lo que significa que cuando sea necesario explorar los subgraves, allí estarán. En caso contrario, jamás los añade creando falsas resonancias para realzar la vistosidad de la reproducción. En el tema electro Shut Me Down, de Haute, los graves son hipertensos, están perfectamente colocados y resuenan con fuerza sin pisar el resto del mensaje sonoro. La voz de la cantante es de un realismo poco común, con unos medios/agudos muy definidos sin agredir jamás el oído. Las capas de sonido nos envuelven como si la interpretación se estuviese llevando a cabo en la habitación, hasta el punto de que incluso nos vienen ganas de quitarnos los auriculares para comprobar que las cajas acústicas han sido desactivadas ya que son unos auriculares cerrados los que llevamos sobre la cabeza.

Es posible seguir sin esfuerzo el saxofón de Stan Getz tocando Desafinado con todos sus matices, así como los ruidos de boca, mientras la guitarra de Charlie Byrd le acompaña a la derecha y la batería hace de unión entre ambos para crear un conjunto armonioso. De hecho, los Stellia reproducen la misma escena sonora que un sistema de cajas acústicas, con un respeto milimétrico de las ubicaciones. El último álbum de Dion, acompañado de sus invitados, permite aprovechar temas llenos de energía con una separación óptima de voces e instrumentos. La delicadeza de las guitarras y la armónica en My Baby Loves to Boogie contribuyen en gran parte al placer de la escucha. El seguimiento de cada uno de ellos es fácil de llevar a cabo tanto en el plano horizontal como en el vertical. Es como si tuviéramos burbujas de música a nuestro alrededor, con cada instrumento ocupando el volumen que le corresponde físicamente.

Puntos fuertes:
- Confort
- Calidad de los cables suministrados de serie
- Respeto de los diferentes registros sonoros
- Escena sonora de gran realismo
- Sustancia y consistencia de la presentación sonora


Puntos débiles:
- Escena sonora más contenida que en unos auriculares abiertos
- Acabado disponible en un único color

Conclusión

Con los Focal Stellia, usted lo escuchará todo. La precisión extrema está a la orden del día para reproducir las voces, los instrumentos y la atmósfera con una densidad pocas veces escuchada. Todo ello con una musicalidad de primer orden que invita a largas horas de escucha sin ningún tipo de fatiga. Evidentemente, son unos auriculares cerrados: por un lado, aíslan perfectamente al usuario de su entorno mientras que por otro crean una escena sonora situada esencialmente dentro de la cabeza, lo que es normal con este tipo de tecnología. Aún así, las microinformaciones del lugar están presentes y explotan más allá de los límites de la cabeza. En cierto modo, estos auriculares representan la quintaesencia de lo que se puede lograr en materia de auriculares de cerrados, estando los materiales y los acabados a la altura de las circunstancias. Un logro indiscutible a todos los niveles.

Traducido por Salvador Dangla