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Cómo colocar (bien) sus cajas acústicas en su sala de escucha

Por Alban Amouroux |

La Alta Fidelidad puede parecer muy sencilla al principio: selecciono una combinación de productos que se ajuste a mis expectativas y luego monto el conjunto en mi sala de estar. Esto sólo es una parte del proceso porque un sistema de Alta Fidelidad que no esté bien instalado no rendirá al cien por cien de sus posibilidades. Pero no se preocupe: no se trata de hacer grandes esfuerzos ni desfigurar la decoración de su sala de estar. Seguir las reglas básicas que se detallan en el presente artículo debería ayudarle a configurar correctamente su primer sistema de Alta Fidelidad o a optimizar el que ya tenga.

Quizá ya haya visitado alguna feria o exposición dedicada a equipos de audio de altas prestaciones. ¿Se ha dado cuenta de que los resultados varían mucho de una propuesta a otra? Es más: a menudo el resultado no se corresponde con el coste del equipo expuesto, de tal modo que un sistema de muy alta gama puede parecer extrañamente poco convincente mientras que en la sala de al lado un conjunto pequeño y asequible proporciona un resultado mucho mejor. Esto nos lleva al problema de adaptar un sistema de Alta Fidelidad a su entorno. En definitiva el mejor sistema de audio del mundo nunca dará los resultados esperados en una estancia que no esté mínimamente adaptada al mismo.

1. Colocar la caja acústica adecuada en la sala correcta

El diseño de su sala de escucha comienza con la elección correcta de las cajas acústicas. Las cajas acústicas de suelo de grandes dimensiones pueden hacerle soñar, pero les costará expresarse en una habitación de 9 metros cuadrados. Por otro lado, las cajas acústicas de estantería más compactas no podrán proporcionar el sonido adecuado en un salón de 50 metros cuadrados. Aparte del atractivo estético de un determinado tipo o formato de caja acústica, hay una razón por la que algunos modelos son más grandes que otros. Por supuesto, siempre hay contraejemplos y compromisos. Pero partamos del principio bastante general de que cuanto más grande sea la sala más grandes deben ser las cajas acústicas.

Continuando con el tema de la adaptación de las cajas acústicas a la sala, hay que tener en cuenta la zona de escucha, no la totalidad del espacio propiamente dicho. Si usted tiene una sala de estar diáfana con salón, comedor y cocina de 80 metros cuadrados pero el sistema de Alta Fidelidad está instalado en una esquina, es esta zona la que debe tenerse en cuenta, no toda la superficie. En este caso, un par de pequeños monitores de estantería puede ser suficiente. Es importante diferenciar entre sistemas de Alta Fidelidad y sistemas de sonido en general por cuanto el objetivo de unos y otros no es el mismo. Así, la sonorización de grandes espacios no impone una posición de escucha ya que en este caso las cajas acústicas se instalan sin ninguna regla específica para difundir música lo más ampliamente posible. Pero eso no es lo que nos interesa aquí. La reproducción sonora en Alta Fidelidad comporta un área delimitada por dos cajas acústicas y la posición de escucha. Puede ocupar la totalidad de una habitación o situarse dentro de un espacio mayor.

- Adapte la talla de las cajas acústicas a la de la sala
- Tenga en cuenta la zona de escucha y no la totalidad de la estancia

2. Deje que las cajas acústicas rindan al cien por cien de sus posibilidades

Cualquiera que sea el espacio dedicado a un sistema de Alta Fidelidad, éste debe poder “respirar”. Las cajas acústicas producen música a través de sus altavoces dirigidos hacia la posición de escucha, pero hay más ya que el sonido es omnidireccional y por lo tanto se reflejará en las paredes, el suelo y el techo. Esto cambiará la reproducción del sonido, que es una combinación de ondas sonoras directas y reflejadas. En estas coordenadas, lo ideal es que las cajas acústicas estén lo más lejos posible de todas las superficies que se acaban de mencionar. Esto es bastante complicado de lograr en una sala de estar, una realidad con la que sin duda estará de acuerdo. No todo el mundo puede permitirse una sala de escucha dedicada a su pasión. Sin embargo, también puede ser interesante jugar con la distancia entre las cajas acústicas y la pared trasera para reforzar las frecuencias bajas en determinadas salas y con determinadas cajas acústicas.

En el fondo, siempre se trata de una cuestión de compromiso, así que la clave es hacerlo lo mejor que podamos. El objetivo principal es permitir que las cajas acústicas “respiren” evitando pegarlas a una pared o a un mueble. Por su parte, las cajas acústicas de estantería o de tipo monitor deben colocarse en un soporte estable que permita situar el tweeter a la altura de los oídos del oyente en la posición de escucha. Si no tiene más remedio que pegar las cajas acústicas contra la pared trasera o cerca de ella, debería evitar los modelos que incluyan un puerto bass-reflex en su panel trasero. En su lugar, considere las cajas acústicas con recinto hermético, y por tanto sin puerto, o las de tipo bass-reflex con un puerto en la parte delantera. Además, el término "estantería" que se utiliza con las cajas acústicas de pequeño tamaño no debe hacer creer que pueden colocarse entre los libros de una estantería. En aplicaciones de refuerzo de sonido esto no comporta ningún problema pero para una instalación de Alta Fidelidad debería evitarse siempre que sea posible.

- Mantenga las cajas acústicas alejadas de las paredes laterales
- Juegue con la distancia entre las cajas acústicas y la pared trasera
- Los altavoces de agudos deben estar a la altura del oído

3. Coloque las cajas acústicas de modo que formen un triángulo equilátero con el punto de escucha

Suele ser aconsejable crear un triángulo equilátero, y por tanto con distancias iguales, entre las dos cajas acústicas y entre cada caja acústica y la posición de escucha preferida. Cuanto más cerca esté de las cajas acústicas, más cerca deberían estar éstas entre sí por cuanto exagerar dicha distancia dificulta la creación de un escenario sonoro coherente. Es importante saber que las grabaciones en estéreo incluyen diferentes elementos que conforman dicho escenario sonoro; así, en el centro está el intérprete principal o el instrumento solista y a su alrededor están los demás instrumentos. Por último, el ambiente de la grabación lo engloba todo, de manera que lo que está en el centro es reproducido de forma idéntica por las dos cajas acústicas y el resto estará más a la derecha o a la izquierda y repartido entre una y otra caja acústica. En este sentido, la separación correcta de las cajas acústicas garantiza que se respete el efecto estereofónico. Si no, o bien todo estará en el centro o bien la música saldrá de cada caja acústica por separado.

Pero igual de cierto es que la Alta Fidelidad tiene una serie de limitaciones que la convierten en un placer idealmente solitario ya que para respetar el posicionamiento triangular que acabamos de comentar sólo hay una posición de escucha ideal. Por lo tanto, los oyentes sentados fuera del triángulo observarán un desequilibrio que tiende hacia la caja acústica que tienen más cerca. En este caso, la alternativa es acercar un poco las cajas acústicas o mover el sofá hacia atrás. Existen otras soluciones técnicas, pero en ese caso nos estaremos alejando del ideal de efecto estereofónico que constituye la esencia de la Alta Fidelidad. Aquí se plantea también la cuestión del subwoofer para los sistemas 2.1, es decir formados por dos cajas acústicas izquierda/derecha y un subwoofer separado. No hay ninguna regla, siendo la única solución probar moviendo el subwoofer hasta encontrar su posición ideal, que rara vez está en el centro de las dos cajas acústicas. Un truco muy efectivo consiste en colocar el subwoofer en la posición de escucha y moverse por la sala hasta dar con el sonido que más nos satisfaga… en este caso ya habremos encontrado una buena ubicación para nuestro subwoofer.

También es importante dirigir las cajas acústicas correctamente hacia la posición de escucha, dependiendo ello de cada modelo y de cómo encajen aquéllas en la sala. Para una correcta reproducción del sonido, algunas cajas acústicas deben estar inclinadas hacia el oyente mientras que otras deben estar paralelas a la pared posterior. Además, el ángulo que forman las cajas acústicas con la posición de escucha es variable. No hay, pues, una fórmula mágica: hay que probar pellizcando (cambiando el ángulo) las cajas acústicas más o menos hasta conseguir un escenario sonoro lo más estable posible, es decir, con un centro sólido y una amplia dispersión.

- Haga que las cajas acústicas y el punto de escucha formen en todo momento un triángulo equilátero
- Juegue con la convergencia de las cajas acústicas
- Encuentre el lugar adecuado para colocar un posible subwoofer

4. Vaya más allá corrigiendo la sala

La caja acústica adecuado para la sala adecuada, una zona de escucha privilegiada en la que las cajas acústicas “respiren” y una disposición de estas últimas para que formen un triángulo equilátero con la posición de escucha: ya ha puesto todas las posibilidades de su lado para llevar a buen puerto el diseño de su sala de Alta Fidelidad. Volvamos al problema de los reflejos en las paredes. Esto creará picos y valles en el espectro sonoro. Algunas frecuencias serán realzadas, otras amortiguadas. Es posible evitar algunos de estos problemas jugando con la colocación del sistema de Alta Fidelidad en la sala. Evite, por ejemplo, las estancias demasiado profundas. A veces, girar el equipo 90° y colocarlo en una de las paredes más largas puede resolver parcialmente el problema de los reflejos más perjudiciales.

Los grandes ventanales, los suelos de baldosas o los muebles grandes y cerrados son otras fuentes de reflexión desfavorables para un sistema de Alta Fidelidad. No hace falta que redecore su sala de estar para hacerla apta sólo para escuchar música porque hay varios consejos a tener en cuenta. El primero de ellos es el más sencillo: colocar una alfombra entre las cajas acústicas y la posición de escucha. Esto se puede complementar con cortinas gruesas que se pueden retirar para sesiones de escucha más largas. El objetivo no es transformar nuestra sala en una cámara anecoica, lo que sería contraproducente por cuanto es importante mantener algunos reflejos naturales al tiempo que se consigue deshacerse de otros. También existen soluciones de tratamiento acústico ligero con paneles absorbentes que se fijan a la pared o se colocan en las esquinas. Algunos de ellos están disponibles en colores personalizados o incluso con impresiones artísticas.

Por último, está la solución del tratamiento electrónico. En este caso, un dispositivo del propio sistema de Alta Fidelidad corregirá el sonido antes de enviarlo a las cajas acústicas para atenuar las frecuencias problemáticas o realzar las que están demasiado atenuadas. Los correctores de tonos graves/agudos de los amplificadores pueden aportar un poco más, pero su acción es limitada. Un ecualizador gráfico o paramétrico es un primer paso, pero hay que saber exactamente lo que se hace y no lanzarse sin hacer antes mediciones precias con ayuda de un micrófono y un software dedicado. También hay soluciones que toman las medidas y aplican automáticamente los ajustes sin que el usuario tenga que hacer nada, caso de las propuestas por Dirac, RoomPerfect o Trinnov. Soluciones que, debidamente aplicadas, logran que la escucha de su sistema Alta Fideliad gane en naturalidad al eliminar los problemas acústicos –o por lo menos una parte de los mismos- de la sala. Además, todo ello es altamente personalizable para conseguir el sonido que desee.

- Para empezar, añada una alfombra y cortinas gruesas
- Pruebe el tratamiento acústico ligero
- Cambie a corrección electrónica manual o automática

Esperamos que estos consejos le ayuden a diseñar su futura sala de escucha o a mejorar su sistema actual. Y hay muchos más consejos para experimentar una vez que tenga una base sólida. Repitámoslo una vez más: la Alta Fidelidad doméstica es una cuestión de compromiso. Ningún sistema será capaz de reproducir la música tal y como existe realmente. Sólo se puede aproximar a tal objetivo, por lo que principal es disfrutar al máximo de la experiencia auditiva que nos podamos permitir.

Traducido por Salvador Danglá