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Cambridge Audio Evo 150: un amplificador con conectividad a redes y elegante musicalidad

Por Alban Amouroux |

Cambridge Audio es una marca particularmente activa en el campo del acceso a la música sin soporte físico. Cada una de sus gamas incluye un amplificador con conectividad a redes y un streamer independiente. La nueva serie Evo no es una excepción. Pretende, entre otras cosas, seducir a quienes aún no se han pasado a la Alta Fidelidad conectada con un aparato “todo en uno” de diseño neo-retro.

La gama Evo de Cambridge es un mundo aparte. De entrada, su formato lo diferencia de las clásicas series AX, CX y Azur de Cambridge Audio, con una docena de centímetros menos de anchura. Y su acabado recurre a elegantes paneles laterales de madera que nos hacen retroceder unas cuantas décadas. Los amplificadores integrados Evo están pensados para atraer a los amantes de la música a los que no les convencen los aparatos tradicionales carentes de encanto, a menudo escondidos en un armario. Los Cambridge Evo son unos aparatos muy bellos destinados a ser mostrados y hacerse valer.

Cambridge ha puesto a punto dos modelos de amplificadores integrados estereofónicos para su gama Evo: el Evo 75 y el Evo 150. Estéticamente, son iguales, concentrándose las diferencias en la potencia de salida y el número de conexiones disponibles. El Evo 150 es, como sugiere su nombre, el más completo de los dos. A finales de este año Cambridge añadirá, a modo de complemento, un reproductor de CD con un chasis idéntico para crear una minicadena visualmente homogénea

Características

- Precio: 2.499 € (en España)
- Potencia: 2x150 vatios @ 8 ohmios
- DAC: ESS Sabre ES9018K2M compatible 32 bits/384 kHz y DSD256
- Conectividad: Ethernet, Wi-Fi, Bluetooth 4.2 (SBC, aptX, aptX HD), 1 puerto USB-B audio, 1 puerto USB-A, 2 entradas digitales ópticas, 1 entrada digital coaxial, 1 entrada HDMI ARC, 2 entradas analógicas no balanceadas con conectores RCA (entre ellas 1 de fono, 1 entrada analógica balanceada con conectores XLR, 1 salida preamplificada analógica con conectores RCA, 1 salida monofónica para subwoofer y 1 salidas de auriculares para clavija de 6’35 mm
- Otros: doble juego de terminales de conexión a cajas acústicas para bicableado, mando a distancia por infrarrojos, puerto RS232, tomas para señal de disparo de 12 voltios, paneles laterales de madera (dos acabados)
- Dimensiones (An x P x Al): 317 x 352 x 89 mm
- Peso: 5’3 kg 

Presentación general del Cambridge Evo 150

El Evo 150 es un aparato con un diseño inédito que da gusto admirar. Obviamente, a uno le tiene que gustar la presencia de madera en sus paneles laterales. ¡En lo que a nosotros respecta, nos gusta mucho! En el interior del embalaje hay dos tipos de paneles con fijación magnética: uno de madera con acabado nogal y uno de metal negro ahuecado. Toda la concepción del aparato contribuye al encanto de la presentación, con paneles frontales y superiores de gran grosor, ranuras marcadas para los cortes o incluso ese anillo metálico que rodea el gran potenciómetro de volumen. Al ser el panel superior completamente liso, el calor sobrante se evacúa a través de finas rejillas situadas en los laterales, justo por encima de la parte de madera.

La vertiente clásica e intemporal del Cambridge es reforzado por la integración de los botones, seis en total e integrados verticalmente de manera muy discreta para controlar la reproducción, cambiar de fuente o poner en marcha el aparato. Dos tercios del panel frontal están ocupados por una gran pantalla de visualización a todo color aunque no táctil. En la parte inferior derecha hay una toma de auriculares para clavija de 3’5 mm. El logotipo de la marca es visible únicamente en el panel superior. De ahí el interés por no colocar nada encima del Evo 150 para que destaque en la decoración de nuestro salón.

El panel trasero está lleno de conexiones. Hay tres entradas analógicas y tres digitales de distintas formas, a la vez que la conexión directa de un giradiscos con cápsula de imán móvil (MM) también es posible. Se puede conectar un PC a través del puerto USB-B y un televisor a través de la toma HDMI ARC. Por su parte, a la red se puede acceder tanto con como sin cables. Para quienes prefieran la simplicidad de gestión desde un smartphone, se dispone de Bluetooth en calidad aptX HD. Por su parte, las salidas para la conexión de las cajas acústicas están duplicadas para alimentar dos parejas A y B o para el bicableado. El conjunto de estas conexiones justifica el lado “todo en uno” del Evo 150.

Parece lógico pensar que el interior del Evo 150 está repleto de componentes y circuitos a la vista de las funcionalidades propuestas por el aparato. Placas de circuito impreso superpuestas se encargan de gestionar tanto el aparato como las señales de audio. La fuente de alimentación y la amplificación se encuentran justo detrás del panel frontal, habiéndose decantado Cambridge Audio en el segundo caso por módulos en Clase D de Hypex para garantizar unos niveles de potencia cómodos ocupando un espacio mínimo. La conversión de digital a analógico es confiada a un chip ES9018K2M capaz de manejar señales Hi-Res. En lo que respecta a la conectividad a redes, la tarjeta StreamMagic exclusiva de Cambridge Audio se encarga de ello.

Funcionamiento del Cambridge Evo 150

Cambridge suministra de serie un original mando a distancia con botones pequeños pero en cualquier caso fáciles de usar. Todo lo que se hace es confirmado instantáneamente en la pantalla con una animación para el nivel de volumen y múltiples informaciones sobre el tema en curso de reproducción: título, álbum, artista, formato de archivo, portada...

Para seleccionar su música favorita, la aplicación móvil Cambridge StreamMagic es sin duda la vía más adecuada. Cuando el Evo 150 se conecta a la red por cable, la aplicación lo reconoce automáticamente. Si no es así, hay que conectarlo previamente a la red por Wi-Fi. Esta aplicación es bastante sencilla de utilizar, pudiéndose personalizar la página de inicio para que muestre sus fuentes favoritas, incluyendo Qobuz, sus preselecciones y las últimas emisoras de radio de Internet que ha escuchado.

Qobuz está integrado de forma nativa con el acceso a los menús habituales para descubrir y escuchar música. Encontrará todos sus favoritos, sus compras y sus listas de reproducción. El menú de configuración permite acceder a los ajustes generales del Evo 150: cambio de nombre, desactivación automática, luminosidad de la pantalla, limitación del nivel de volumen, actualizaciones, etc. Continuando en la página de inicio, un icono identificado con un altavoz y unos auriculares sirve para seleccionar la salida. Usted tiene la posibilidad de elegir entre las dos parejas de cajas acústicas, una u otra, ambas a la vez, y la salida de auriculares. Una función muy bien pensada que es raramente ofrecida por modelos de la competencia.

Gracias a su conectividad, el Evo 150 no necesita nada más si su fuente principal es Qobuz. Más adelante estará disponible el reproductor Evo CD opcional a juego, a la vez que las múltiples entradas del Cambridge pueden dar cabida a otras fuentes si es necesario, pero lo cierto es que el Evo 150 es ya muy completo. Porque también puede reproducir el contenido de una memoria USB o de un disco duro, acceder a carpetas compartidas en la red o ser controlado a través de AirPlay o Roon. Probamos la toma HDMI ARC junto con un televisor Sony y el reconocimiento fue inmediato, sincronizándose tanto el nivel de volumen como la puesta en marcha/desactivación del Cambridge con el televisor.

La escucha

Nos limitamos a conectar el Evo 150 a nuestras cajas acústicas de estantería Dynaudio, lo que bastó para convertirlo en un sistema de Alta Fidelidad listo para usar. El Cambridge juega sobre el terciopelo con una firma sonora repleta de finura. La voz del líder en el último álbum de los Black Keys se desprende de forma soberbia del resto del mensaje sonoro, situándose muy por detrás de las cajas acústicas. En cuanto a las guitarras, se materializan de manera precisa en la escena sonora con su lado granuloso sin añadir un ápice de agresividad. El conjunto es coherente, todo está cohesionado y, al mismo tiempo, cada instrumento sigue siendo fácil de seguir.

El dulce free-jazz de Chris Potter en el álbum Sunrise Reprise encaja a la perfección con el Evo 150, alternando silencio, capas de teclados y arranques dinámicos de los metales. Encontramos de nuevo esa musicalidad en el sentido de que la impresión de coherencia es plenamente adquirida. El centro estable se rodea de los diferentes músicos para lograr una reproducción concentrada, intimista, pero con las resonancias necesarias en el fondo para aportar una respiración. La música clásica no comporta ningún problema para el Cambridge. La Sinfonía nº 7 en la mayor de Beethoven, dirigida por Teodor Currentzis, se instala en el espacio disponible entre las dos cajas acústicas tanto en anchura como en profundidad. El seguimiento de la melodía es fácil, a la vez que la escucha es fluida y agradable sin resultar aburrida.

El Evo 150 sabe desaparecer ante la música sin realzar un registro u otro. Si esto no es una línea recta, no estamos lejos de que así sea. Quienes aprecien los aparatos exuberantes con calidez desbordante se sentirán decepcionados. No hay esos medios/graves opulentos que dan esa sensación de presencia a veces falsa pero muy seductora. El Evo 150 se mantiene elegante en todas las circunstancias, lo que le permite acomodarse a todos los estilos musicales. El acid jazz de Maxwell en la remasterización Hi-Res de su álbum Urban Hang Suite es bellamente restituido, aunque le falta ese control en las frecuencias bajas que cabría esperar con módulos de amplificación en Clase D tan potentes. Si se compara con otros amplificadores integrados “todo en uno” del mismo segmento de mercado, se podría pensar que el Evo 150 penaliza la dinámica mientras que en realidad simplemente trata de respetarla sin embellecerla artificialmente.

 

Puntos fuertes:
-Firma sonora elegante
-Se acomoda fácilmente a todos los estilos musicales
-Conectividad más que completa
-Estética de vanguardia y calidad de los acabados
-Qobuz integrado en Hi-Res

Puntos débiles:
-Graves y medios/graves ligeramente atenuados
-La pantalla de visualización podría ser táctil

Conclusión

El amplificador integrado Cambridge Audio Evo 150 es un aparato para casi todo el mundo. Su gran cantidad de funciones y su amplia conectividad lo convierten en el cerebro de cualquier instalación de Alta Fidelidad moderna sin necesidad de nada más. Por otro lado, su diseño industrial a la última debería complacer a todos aquellos que quieren vivir la Alta Fidelidad de una manera diferente. Sin embargo, la firma sonora también está orientada hacia una cierta universalidad, con el sesgo de no añadir nada, de no inflar artificialmente ciertos registros para complacer al oído. En este contexto, la musicalidad está a la orden del día tanto a bajo nivel como a un volumen sostenido. Esto funciona con todos los estilos musicales y en consecuencia usted no está obligado a alimentarlo con las grabaciones más audiófilas. ¡La universalidad también tiene su parte buena! Tanto el diseño como las cualidades sonoras del Evo 150 lo hacen adecuado para quienes no buscan la pequeña bestia y sólo quieren disfrutar sin perderse lo esencial.

Traducido por Salvador Dangla