Su carrito está vacío

Reseñas :
Bancos de pruebas

Bowers & Wilkins Zeppelin: un sistema de audio inalámbrico icónico e hiperdinámico

Por Alban Amouroux |

Por una vez, he aquí un producto que hace honor a su nombre. Después de quince años de existencia, este sistema de audio inalámbrico con forma de dirigible llega a su cuarta generación. El Zeppelin representa el sonido de referencia de Bowers & Wilkins combinado con un diseño que se ha convertido en icónico para llegar al público más amplio posible.

Bowers & Wilkins hace evolucionar el Zeppelin cada cinco años, habiendo sido el modelo original lanzado al mercado en 2007. El Zeppelin ha sido desarrollado por el mismo equipo de ingenieros –que trabajan en el departamento de investigación y desarrollo de la marca británica– responsable del diseño de las cajas acústicas de la emblemática Serie 800. El Zeppelin original representaba el concepto de sistema de Alta Fidelidad “todo en uno” con la característica añadida de un puerto de carga para iPod.

En 2012 vio la luz el Zeppelin Air, de nuevo con un puerto de carga de 30 patillas para conectar un iPod o un iPhone. Fue el primer sistema de audio no creado por Apple en incorporar el AirPlay, el popular protocolo de reproducción de audio sin cables. A continuación, el Zeppelin Wireless de 2017 suprimió el puerto de carga y lo sustituyó por el Bluetooth con el fin de hacer su uso un poco más universal con cualquier tipo de smartphone. Por supuesto, el AirPlay seguía estando a la orden del día. La forma de dirigible evolucionó ligeramente sin llegar a cambiar realmente. El nuevo Zeppelin continúa la tradición.


Características

Sistema de audio inalámbrico
● Precio: 799 €
● Potencia de amplificación: 240 vatios
● Altavoces: 2 tweeters de 25 mm, 2 altavoces de medios de 90 mm, 1 woofer de 150 mm
● Compatibilidad con audio de alta resolución: hasta 24 bits/192 kHz
● Conectividad: Bowers & Wilkins Music, Qobuz integrado, AirPlay 2, Bluetooth (aptX Adaptive), control por voz Alexa & Alexa MRM
● Dimensiones (An x Al x P): 650 x 210 x 194 mm
● Peso: 6’5 kg

Presentación general del Zeppelin

Cuando el mundo de los sistemas de audio inalámbricos aún estaba en pañales, Bowers & Wilkins lanzó al mercado un sistema estereofónico único, aunque sin conectividad a redes. Con el paso de los años dicha conectividad ha acabado incorporándose, aunque conservando el mismo diseño. Es como si Bowers & Wilkins hubiera anticipado inconscientemente esta categoría de componentes de audio. El nuevo Zeppelin no parece viejo gracias a algunas pequeñas mejoras que han simplificado su apariencia. El puerto de carga para el iPod ha desaparecido, por supuesto, al igual que la línea vertical cromada que cortaba visualmente el conjunto por la mitad.



El panel frontal incorpora el logotipo de Bowers & Wilkins en su base, al igual que el resto de productos de la marca. En comparación con la generación anterior, el Zeppelin gana un soporte de aluminio integrado que lo eleva, un poco a la manera de los ordenadores Apple iMac, dando, en nuestra opinión, más clase al conjunto. Además, la iluminación LED indirecta entre el sistema y el soporte hace que parezca que el primero está flotando en el aire, como si este dirigible estuviera a punto de despegar. Todo ello contribuye a reducir la huella visual del Zeppelin, que sigue teniendo 650 mm de ancho, un dato a tener bien en cuenta.



El Zeppelin está disponible en acabado gris antracita “midnight” o gris claro “pearl” y está recubierto en toda su mitad frontal con un tejido acústicamente transparente para proteger sus distintos altavoces. Por otro lado, sus confortables dimensiones le permiten proporcionar un uso en estéreo, disponiendo para ello de una configuración de tres vías con un par de altavoces de agudos y medios a cada lado que rodean un único woofer situado en el centro. El woofer mide 150 mm de diámetro, algo que raramente se encuentra en un sistema de audio inalámbrico y que debería ayudar a reproducir las notas más bajas con facilidad. Bowers &Wilkins anuncia para el Zeppelin una banda pasante que abarca de 35 a 24.000 Hz.



Todos los transductores del Zeppelin se derivan de modelos empleados en las cajas acústicas para Alta Fidelidad clásicas de la marca. Es el caso del tweeter de doble cúpula de 25 mm y del transductor de medios de 90 mm con diafragma de fibras trenzadas y suspensión periférica fija (tecnología FST). La potencia aplicada al conjunto de estos altavoces es de 240 vatios, aunque no se especifica la distribución de la misma.



Utilización del Zeppelin

El panel trasero del Zeppelin es liso y del mismo color que la tela acústicamente transparente. En la parte superior, visible al inclinarse el aparato, hay cinco botones de control. El del centro sirve para seleccionar la fuente y cambia de color en consonancia: música por Wi-Fi o Bluetooth. Está rodeado por los botones de control volumen, para pausar y reanudar la reproducción y para poner en marcha y apagar el Zeppelin. Bowers & Wilkins no suministra mando a distancia, por lo que el usuario tendrá que utilizar necesariamente su smartphone para controlarlo desde el punto de escucha.



En el transcurso de las diferentes generaciones del Zeppelin, la conectividad se ha ido haciendo cada vez más escasa para finalmente desaparecer por completo salvo, lógicamente, el cable de alimentación. La versión precedente aún seguía incluyendo una entrada de línea para conectar cualquier fuente de audio analógica. Esto ya no es así y sólo la música sin soporte físico puede llegar a los altavoces del Zeppelin. La sección de la base trasera del sistema incorpora únicamente un puerto USB reservado a mantenimiento y un pequeño botón de reinicialización a los ajustes de fábrica.



Descargamos la aplicación móvil Bowers & Wilkins Music App para configurar el Zeppelin. El procedimiento por etapas es ya clásico. La app encuentra el Zeppelin inmediatamente en nuestros alrededores y nos pide que lo asignemos a una estancia y le demos un nombre. A continuación, tenemos que conectarlo a nuestra red Wi-Fi seleccionando la red correcta y escribiendo la contraseña de la misma. La instalación termina con la clásica actualización del software de gestión para que nuestro Zeppelin esté al día antes de cualquier uso.



La aplicación prioriza la simplicidad con una barra de menú en la parte inferior de la pantalla que consta de cuatro iconos sin ningún texto. Es fácil entender a qué se refieren: música, biblioteca, búsqueda y ajustes. La primera pantalla sintetiza el acceso global a la música con una lista de los artistas más populares del momento, las playlists reproducidas recientemente y las playlists creadas por Bowers & Wilkins. El acceso a Qobuz, que está integrado de forma nativa en la aplicación, se encuentra justo debajo.



La página de inicio propone menos opciones que la aplicación Qobuz, con las principales playlists, los géneros musicales, las novedades y nuestros favoritos. La navegación es rápida, con una visualización inmediata de las carátulas incluso mientras se navega por las pantallas. En consecuencia, es fácil encontrar nuestras playlists y nuestros álbumes personales. Pero no necesariamente nuestras compras, cuyos álbumes se encuentran en la biblioteca mezclados en una sola lista con nuestros álbumes favoritos.



La pantalla de reproducción es lo más limpia posible, no conteniendo ninguna información sobre la calidad de la reproducción en curso, por ejemplo. No hay contenido editorial relacionado con los álbumes, pero sí con los artistas. Sin menú avanzado no es posible añadir una pista a una playlist de Qobuz, ni modificar las playlists ya existentes. En resumen, el acceso a lo esencial está presente, pero el usuario tendrá que seguir utilizando la aplicación Qobuz para organizar su biblioteca.



Por el momento, la aplicación Bowers & Wilkins Music App todavía no permite utilizar el Zeppelin en un entorno multisala. En una primera fase, será posible conectar varios Zeppelin entre sí aunque una futura actualización abrirá la puerta al multisala completo con los productos Bowers & Wilkins Formation que utilizan la misma app: streamer, cajas acústicas, subwoofer y barra de sonido. Mientras tanto, puede hacerse con Alexa ya que el Zeppelin incorpora el asistente de voz de Amazon. Esto permite controlarlo con la voz para seleccionar nuestra música favorita o cambiar el nivel de volumen, por ejemplo. Con Alexa MRM, el Zeppelin puede utilizarse en un entorno multisala con otros aparatos compatibles, caso de los dispositivos Amazon Echo, algunas barras de sonido de Polk Audio (marca que pertenece al mismo grupo que Bowers & Wilkins) y productos de otros fabricantes.

La escucha

El Zeppelin va sobrado en las frecuencias bajas. No al nivel de una caja acústica capaz de hacer temblar toda la casa, pero sí lo suficiente para mantener un buen equilibrio y consistencia en toda la extensión de la banda pasante. En nuestras grabaciones favoritas que contienen una buena dosis de subgraves, como por ejemplo el tema Submarine de L’Impératrice, el Zeppelin lo hace bien sin buscar una exhibición. El corte natural en la parte inferior del espectro permite que el sistema no sea forzado en ningún momento, evitando de este modo cualquier vibración potencialmente nefasta. Recordemos que el Zeppelin trabaja en modo cerrado –recinto hermético– en lo que concierne a los graves, lo que da un resultado muy limpio, sin ningún tipo de arrastre, incluso a niveles de volumen muy elevados.



En términos globales, el sonido está hiperconcentrado con una apertura estereofónica bastante limitada la mayor parte del tiempo. Sin embargo, en la apertura de Money for Nothing de Dire Straits, perteneciente el álbum del mismo nombre recientemente remasterizado en Hi-Res de 24 bits/192 kHz, la guitarra emerge sin problemas del Zeppelin para colocarse ligeramente a la izquierda del centro de la escena frontal. A pesar del excesivo centrado de la voz, el sonido no parece tener lugar en el interior del recinto, conservando la ligereza y el efecto de profundidad suficientes para una escucha agradable. No hay que dudar en aumentar un poco el nivel de volumen para aprovechar las cualidades del Zeppelin ya que cuanto mayor es dicho aumento, más se abre la imagen estereofónica.



Escuchando el piano de Oscar Peterson en el álbum The Best of the MPS Years, encontramos unos timbres muy agradables gracias a la calidad de los altavoces integrados. En lo que respecta a la sección rítmica, las escobillas de la batería y los platillos se imponen por su presencia sin exagerar, mientras que la redondez del contrabajo y sus resonancias naturales participan en una reproducción con mucha presencia y dinámica. Es este un punto fuerte indiscutible del Zeppelin: una capacidad dinámica que lo diferencia de los sistemas de audio inalámbricos tradicionales para disfrutar del realismo de todos los estilos musicales. Sólo hemos notado una ligera coloración de la zona media en las voces de artistas que conocemos perfectamente.



Aparte de estos pocos temas, exploramos la playlist Qobuz New Zeppelin creada en colaboración con Bowers & Wilkins. De hecho, es un buen punto de partida para las primeras escuchas de este sistema de audio inalámbrico cuando, por ejemplo, se va a una tienda a probarlo. Esta lista es lo suficientemente variada como para mostrar las cualidades de los Zeppelin en grabaciones de calidad. 

Puntos fuertes:
- Capacidad dinámica
- Precisión de los timbres
- Aplicación móvil fácil de utilizar
- Control por voz integrado

Puntos débiles:
- Ausencia de capacidad multisala con los productos de la gama Formation
- Carencia de entradas de audio físicas

Conclusión

El sistema de audio inalámbrico Bowers & Wilkins Zeppelin de última generación no pretende sustituir a un equipo de Alta Fidelidad, sino más bien para desmarcarse de lo que ahora mismo ofrece el mercado. Para muchos, será su componente principal para reproducción de audio y, como tal, presenta tres ventajas. En primer lugar, su diseño único lo convierte en un objeto de gran belleza ya sea en color gris antracita o gris claro. En segundo lugar, su simplicidad de uso la limita en sus posibilidades pero facilita enormemente su uso cotidiano. Por último, su firma sonora redonda pero precisa a la vez se adaptará a quienes esperan un cierto nivel de calidad de escucha en un formato compacto para llenar de música la inmensa mayoría de las estancias de su casa. Por su parte, una conectividad reducida a la mínima expresión nos reenvía a la aplicación móvil Bowers & Wilkins Music App o al Bluetooth para disfrutar de todas nuestras fuentes musicales sin soporte físico favoritas.

Traducido por Salvador Dangla