La cantante chileno-mexicana publica ‘Autopoiética’, su octavo álbum oficial dos años después de ‘1940 Carmen’. Como en sus anteriores trabajos, Mon Laferte se viste con un traje diferente para cada disco y para cada canción: es imposible aventurar pronósticos antes de la escucha. Este nuevo trabajo se caracteriza por una producción aún más comprometida y madura, como el soul crossover de la autora, que se adentra en territorios del trip-hop con el trasfondo de una electrónica refinada, permitiéndose excursiones que van de la salsa al techno, pero manteniéndose siempre firme en las vetas sudamericanas tan queridas de sus raíces latinas.

Siempre es difícil encontrar un título excelente para un nuevo álbum, más aún si tiene que ser coherente con la atmósfera y capaz de describir a la artista y la obra en sí. Autopoiética es esto, un hito más en la carrera de una música que siempre ha sabido reinventarse manteniendo alta la calidad de sus producciones.

A la hora de reconocer su talento, crítica y público coinciden: 2 nominaciones a los Premios Grammy, 5 Grammy Latinos y 2 MTV Europe Music Awards ganados, millones de escuchas en plataformas de los 5 continentes, giras mundiales con entradas agotadas, como si de una tradición se tratara. El último trabajo discográfico de este artista sui generis no podía dejar de despertar tanta expectación y atención por parte del público.

Mon Laferte 2

Con Autopoiética, Mon Laferte rinde homenaje a dos figuras fronterizas de la escena cultural chilena: Humberto Maturana y Francisco Varela, investigadores de renombre mundial cuya temática se desplaza desde una disciplina científica, la biología, para entrelazarse con la psicología, la neurociencia y la filosofía. Los dos investigadores designan la teoría de la autopoiesis como “la cualidad de un sistema capaz de reproducirse y mantenerse a sí mismo, donde todo ser vivo es un sistema cerrado que se recrea continuamente, que a su vez se repara, se mantiene y se modifica a sí mismo”. El ejemplo más evidente es el de una herida que se cura a sí misma”.

Un título, por tanto, que es una especie de guía que justifica, aclara y pone perfectamente de manifiesto todo el contenido de este álbum.

La apertura del tracklist (14 temas para unos 42 minutos) se confía al primero de los tres singles: Tenochtitlán. El tema muestra todas las huellas del trip-hop de finales de los 90 en el uso de cuerdas acústicas y sintetizadas y en el ambiente ahumado de club a media luz (es fácil pensar en Portishead o en el Archive de Londinium...), pero es solo un fondo sobre el que intervienen partes recitadas, con una referencia constante a Centroamérica, subrayada también por el solo de guitarra mariachi. Una mezcla ciertamente rara.

Mon Laferte - Tenochtitlán

MonLaferteVEVO

El segundo tema corresponde al segundo single del álbum: Te juro que volveré. Es el apasionado acordeón de Jhoniván Saenz el que introduce el tema y luego continúa en la contra-canción. En cuanto a la parte vocal: sí, siempre es Mon Laferte quien canta. La voz ha sido procesada con un tono deliberadamente bajo hasta las entrañas de la tierra... ¿una especie de lamento? Ciertamente, tiene algo de autobiográfico y lleva consigo toda la melancolía de esta cantante; entregada a una evolución constante, decidió muy joven cambiar incluso de nacionalidad para realizar sus sueños, aunque le costara mucho:

“Apenas diecisiete años y un duro pasado

La pasta el paragua y la calle le habían visitado

Pero ella decide salir a buscarse la vida

A los 24 maleta en la mano se iba

Todos los días les chingó

Ella a la vida le ganó

Pero su ma se fue al cielo antes de verla triunfar

Volveré

Te juro que Volveré

No sé si volveré...”

Mon Laferte - Te juro que volveré (Visualizer)

MonLaferteVEVO

Con el tercer tema, Préndele Fuego, de forma más pronunciada Mon decide volver a las atmósferas salseras que más le gustan, las que encontramos en discos como Norma (producido por Omar Rodríguez-López de The Mars Volta en 2018), ahora sin embargo más sombrías y nostálgicas. La base es escasa, apoyada por una electrónica a veces solo insinuada, todo ello enmarcado por la inclusión de samples.

La pista 4 es el turno de NO+SAD. ¿Un tema urban? Tal vez solo para el aparte. El conjunto acústico de Mon da paso a una electrónica más ácida, que se resuelve en el outro con una referencia decididamente inesperada a las atmósferas del primer tema. El cierre se confía al verso: “I won’t be sad no more, no more”.

Mon Laferte - NO+SAD

MonLaferteVEVO

Como revolucionaria moderna que es, siempre muy atenta a las cuestiones sociales, a la defensa del género femenino y a la afirmación de la autonomía de las mujeres, difícilmente se puede pensar que Mon haya renunciado a la parte de sus letras más engagé. La denuncia de los malos tratos ha ocupado gran parte de su carrera como artista y, desde luego, de su vida como mujer, incluso a través de varias manifestaciones públicas bastante incisivas y chocantes. Un tema ineludible en esta línea: en la pista 10 se encuentra Pornocracia.

Mon Laferte 3

Las nueve pistas restantes son extremadamente densas y deben escucharse una y otra vez para comprenderlas en profundidad. Pensemos en Metamorfosis, con su ritmo de baile latino, o en el tema que da título al disco, Autopoiética, que roza el techno más violento. De nuevo, el álbum se cierra con una reinterpretación electrónica al más puro estilo neoclásico de la Casta Diva de Bellini (el famoso cantabile de Norma... Para nuestra Norma Monserrat Bustamante Laferte, ¿será casualidad?). Cada tema ofrece un panorama completamente distinto del anterior, donde no faltan los recuerdos del pasado, casi guiños dirigidos a sus fans de siempre, que sin duda agradecerán poder seguir el leitmotiv de esta artista polifacética. No faltan los interludios, con decenas de músicos de primera fila acompañándola (el pianista de jazz Baldomero Jiménez es solo un ejemplo entre muchos), así como irrupciones de salsa, bolero y cumbia, estrofas en inglés fusionadas con el español, samples varios y varios recitativos (uno incluso en italiano).

Mon Laferte - Autopoiética

MonLaferteVEVO

Una producción de altura, compleja pero fresca. No se podía poner más en un disco con tanto mimo, buen gusto y refinamiento, que solo un músico experimentado es capaz de fusionar de esta manera. Una vez más el objetivo de Mon Laferte está cumplido: realizar un álbum que apunta y da en el blanco de la originalidad, refinado y apasionado. Una obra capaz de satisfacer a los aficionados más exigentes musicalmente hablando sin romper el corazón de la escritura: las canciones se quedan contigo.

La cantautora chilena Mon Laferte tiene una voz para cada pasión. Es capaz de abordar lo personal y lo político, arrullar en una balada romántica o impulsar un ataque de rock duro. -Jon Pareles, New York Times-

Artistas